Magna virtud el arrepentimiento…
Nos deja ver el error al desnudo,
es buen aliado y el mejor escudo
de protección ante cualquier intento
de reincidir. No quita que algún día
el tribunal que habita nuestro espejo
nos evidencie en un claro reflejo
la propia sombra de la cobardía.
No quiero el don del arrepentimiento.
Envidio el vuelo de la mariposa
que deja el trono suave de la rosa
y entrega todo a la merced del viento,
sin evaluar el peligro del juego,
hacia el abrazo riesgoso del fuego.