.

.
©

DE AMORES QUE HACEN HISTORIA

Acerca de los desaciertos de no renunciar a ciertos tipos...
a ciertos tipos de amores,
y sus eventuales consecuencias.



(¿Por qué a pesar de embates y tormentos,
yo debo resignar mis sentimientos?)

Si Helena no dudó en poner en riesgo
la paz de dos imperios poderosos,
al punto de enfrentar a sus esposos
y al precio de espolear su reino al griesgo *,
sembrando entre las venas del troyano
la infamia de matar al propio hermano...

(fundada en tan plural jurisprudencia,
no creo superar la consecuencia)

Si un giro de las suertes soberanas,
por causa de Cleopatra y sus pasiones,
quebró el bastión de Egipto y sus legiones
hincando ante las águilas romanas:
la tiara y el honor de la serpiente,
bañando en sangre el fausto del Oriente...

(no estimo la resulta sea peor,
si lucho hasta el final por este amor)

Si al Hijo del Supremo ¡vaya extremo!
no pudo renunciar la Magdalena,
cubriendo con su llanto en una escena
los pies del unigénito. ¡Blasfemo!
se llame al que condene la memoria
del beso más sublime de la historia...

Fundada en tan plural jurisprudencia,
no creo superar la consecuencia
ni estimo la resulta sea peor,
si lucho hasta el final por este amor
no estimo la resulta sea peor,
ni creo superar la consecuencia,
fundada en tan plural jurisprudencia.

¿Por qué a pesar de embates y tormentos,
yo debo resignar mis sentimientos,
sin ser ¡ni apenas sombra! mi alma en pena
de Helena, de Cleopatra y Magdalena…?


Nota de la Autora:
griesgo * : El lector me perdonará el uso de este vocablo en desuso.