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CRÓNICA DE UNA PATOLOGÍA CRÓNICA

Marilén Fermizza había atravesado la barrera de los 35 años, hacía aproximadamente… la séptima parte de la barrera.
Su vida se desarrollaba arrastrando múltiples dolencias que la atosigaron desde muy temprana edad.
Resignada a ser víctima de una salud endeble y de un ánimo adverso, amenizaba la gris llanura de sus días con buena poesía.
Verbigracia:
Sin comprender demasiado el mensaje, leía a un tal Francisco de Quevedo, a saber:

Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.

Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!

Don Francisco de Quevedo y Villegas

Todo transcurría en predecible calma, hasta que un misterioso día (tarde o temprano, se dice que a todos les llega…) experimentó los siguientes síntomas:
1)La sonrisa le duraba las 24 horas del día ( y de la noche también…:PPP) y abarcaba el espacio existente entre una oreja y otra.
2)Desaparecieron (como por arte de magia) todos los dolores físicos y anímicos.
3)Bajó 8 kilos en dos semanas.
4)Una fuerza inexplicable la empujaba a reducir el talle de los jeans, acortar las polleras, alargar los tajos, aumentar los centímetros de los tacos e invertir fortunas inconfesables en lencería negra, perfumes importados y peluquería.
5)Aumentó su frecuencia cardíaca.
6)Se elevó su presión arterial.
7)Soñaba despierta.
8)Mientras dormía, seguía soñando con lo mismo que soñaba cuando soñaba despierta, hasta que se despertaba y ... etc.
9)Por los ojos, despedía corazoncitos a borbotones, que para su bien, resultaban visibles sólo para ella. Asimismo, cuando (excepcionalmente) lograba conciliar el sueño y cerraba los ojos, los mencionados corazoncitos ejecutaban un Plan B, y encontraban salida transitoria (aunque menos ortodoxa) por las fosas nasales.
Asimismo, cuando (no tan excepcionalmente) sufría ataques de rinitis alérgica, los mencionados coranzocitos ejecutaban un Plan C, y ... etc.
10)Reemplazó todos sus libros de cabecera por elementos menos ásperos, más flexibles y sin cuadratura, cuya finalidad y características no es pundonoroso detallar en esta página...
11)Cambió a Don Francisco de Quevedo por Corín Tellado.
¿ ... ?
El diagnóstico no tardó en revelarse y fue lapidario:
Enamoramiento enquistado, agravado por la edad (dado que en los pacientes mayores de 35 años, la sintomatología se presenta con más intensidad, y el riesgo de que la dolencia sea incurable y no responda a los diversos tratamientos, se incrementa considerablemente).

Fuente consultada: www.veníqueyotecuro.com.ar
Gastos fijos:
Lista semanal de compras, pre-dolencia.

Ibuprofeno 600 antimigrañoso… 3 tabletas x 8…… $ 45,00.-
Reliveran antiespasmódico……..2 frascos x 15mg.. .$ 64,00.-
Bucosan Colutorio…………… 3 frascos x 60 mg... $ 86,00.-
Prótesis dental antibruxismo…....... 1...……… .... $ 93,00.-
Chocolatería y Bombonería ¨Rollitos¨
3 caj. x 20 /Choc /Fruta $150,00.-
Revista Jardín…………………… ..1…………… $ 38,00.-

Gastos fijos:
Lista semanal de compras, post-dolencia.

Sunshine Autobronceante....…1 pote x 500mg… ..$ 220,00.-
Lencería Caro el cuore………16 prendas……… . $.............-
Sex Shop ¨La felicidad ja ja ja ja¨
(producto no detallado) $..........-
Perfumería ¨La manzanita mordida¨
(producto no detallado) $ .........-
Revista Corazón………… …....1………… ……..$ 35,00.-
Peluquería ¨Planchame el flequillo ¨
(producto no detallado) $............-
Boutique ¨Para pollera es corta para remera es larga¨
(producto no detallado) $...........-
Zapatería ¨Los zancos¨
(producto no detallado) $...........-
Otros…………………(producto no detallado) $..........-

* Los productos y montos que no han sido consignados, fueron omitidos por pudor.
En el mismo instante en que Marilén confirmó su estado irreversible de enamoramiento, y experimentó la sanación automática y prodigiosa de todas sus dolencias anteriores, comenzó a sospechar que el mal que terminaba de contraer resultaría peor que todas las enfermedades que había sufrido hasta ese momento.
Las décimas o espinelas que transcribimos a continuación, fueron encontradas dentro del diario íntimo de Marilén, cuyas hojas color rosa chicle y tapas labradas con pétalos de margaritas deshojadas, atesoraron los nunca publicados (hasta hoy) versos de su autoría.


CRÓNICA DE UNA PATOLOGÍA CRÓNICA

I
Antes de vos, vida mía…
me dolía la cabeza
y no existía aspirina,
soporífero, morfina,
anestésico, compresa,
resignación ni entereza
que calmara mi aflicción,
y en penosa situación,
me entregaba a la puntada
con viso de puñalada
que ofrecía la ocasión.

II
Antes de vos, vida mía…
mi estómago guarecía
mil leviatanes indómitos
y en mis volcanes de vómitos,
cuanto más se retorcía,
me entonaba una elegía
y gritaba a voluntad
la cualquier * barbaridad,
boicoteándome sin pena,
del desayuno a la cena,
con ensañada maldad.

III
Antes de vos, alma mía…
sobre la piel me salía
un herpes pruriginoso,
purulento y bochornoso,
que si rascaba, crecía,
y si no, permanecía
hasta infectarme de pus,
consultando por mi cruz
a un dermatólogo santo,
que preso de puro espanto
me prohibía ver la luz.
IV
Antes de vos (no lo cuentes…)
las encías se me hinchaban
a niveles indecentes
hasta aflojarme los dientes
y en sintonía enfermaban,
enrojecían, sangraban
como un chivo expïatorio *
del baño hasta el dormitorio,
y mi lengua no encontraba
consuelo hasta que enjuagaba
su fuego en un colutorio.

V
Antes de vos (no te abuses…)
yo pensé que los orgasmos
no eran reales, supuse…
(la Virgen Santa me excuse)
que eran especies de espasmos
disfrazados de entusiasmos
eléctricos y fingidos,
estudiados y aburridos
para expulsar las tensiones
que cargan los corazones
sin pecado concebidos.

VI
Después de vos, mi amorcito…
subí los glóbulos rojos,
normalicé leucocitos,
me salen corazoncitos
invisibles por los ojos,
no sufro de otros antojos
que derretirme en tu abrazo,
y todo el día me paso
entrampándome en tus redes,
contemplando las paredes
y el manchón del cielo raso.

VII
Después de vos, te comento…
cuando sale el sol, me mojo,
y si llueve, recaliento,
tu ausencia es como un tormento
que me agita con su arrojo,
cien margaritas deshojo,
no duermo por no soñarte,
y al no poder olvidarte,
debieras tener piedad,
compunción y caridad,
¡si no vas a enamorarte…!

VIII
Y en rigor de la verdad,
confieso por este medio
que fue peor el remedio
que toda la enfermedad.

Marilén Fermizza

Registros apócrifos indican que la autora de las décimas que anteceden murió a los 102 años de edad, sin poder alivianar un solo día la sintomatología descripta en esta (no tan breve) reseña.
Otros datos señalan que LAS ÚLTIMAS PALABRAS pronunciadas por Marilén en su lecho de muerte fueron:



¨¡Te quiero, bichito…! ¨






N. de la A. :
* la cualquier: Si Don Francisco podía usarlo, ¿por qué yo no?
* expïatorio: Rómpase el diptongo. Léase así.