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©

RÈVES











Se me escapan los versos
como escapan las gotas

de la lluvia entre el marco
opulento de rosas,

se me van las ideas,
como las mariposas

se me van de las manos,
se me escurren las horas,

se me vuela la vida,
el reloj se me enoja,
y se apuran, se apuran
sus agujas filosas.

Se me pone la piel
como seda rugosa,

se me escarcha la risa,
se me ensancha la sombra,

y me pierdo en tu nombre
como en una riesgosa

aventura sin tiempo
de silencio y de olas.

Se me escapan los versos,
los poemas no asoman,

me han negado su chispa
de magnífica joya,

(Y pensar que hace poco,
florecían las trovas

como en vastos jardines,
como perlas preciosas…)

Y me quedo sin voces,
y me quedo sin trovas
sin poder escribirte
lo que mi alma atesora.

Sin que el viento te lleve
en la luz de sus hojas
las antiguas promesas
de este amor, que me honra.

Pero no encuentro versos,
los poemas no asoman,

y me quedo sin voces,

y me quedo tan sola…



Si en un sueño, notaras,
que mis manos te rozan,
yo te pido que sientas
en sus signos, mis notas,


que te van susurrando
con su ingrávida boca,
lo que no están gritando
en sus líneas, mis trovas.