.

.
©

DE GOLPE


















Espero el amor, de golpe,
como una lluvia en verano,

como un aroma de rosas,
como un revuelo de pájaros,

como aquel soplo de vida
en el sepulcro de Lázaro,

con el furor de una ola,
con el perfil de un milagro,

como la luz esplendente
de las estrellas de mayo

chispeando en el cielo oscuro
con un poderío mágico.




Espero el amor despierta
en un balcón desolado,

sin Shakespeare firmando al pie
finales exagerados,

con la manzana de Eva
con un mordisco al costado,

y el tejido de Penélope
totalmente deshilado,


Espero el amor, de golpe,
y si muriera esperándolo,

al menos... que Dios me deje
acariciar el teclado

por no morir en silencio
y sin versos en la mano.