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©

LA NIMIEDAD













Para la varia estadística del mundo
hubiera sido apenas una frase
adicionada a una infinita fase,
un dato más, pequeño y errabundo.


Un pormenor carente de valía,
una reseña chata, ni un detalle,
una noticia de menguado talle
que a los mortales poco importaría.


No habría cambiado el curso de los mares,
no habría frenado el ímpetu del viento
ni removido los hondos cimientos
de nuestra historia o la de nuestros pares.




Y sin embargo (sólo sabe Dios…)
cuánto esperé un ¨te quiero¨ de tu voz.