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PULSIÓN DE MUERTE












Pegá con ganas, si ya te conozco...
Si por tus golpes bajo la testuz
y se me apaga de día la luz,
y lo sublime se me vuelve tosco.


Pegá. Sabés que estoy acostumbrada
al soplo oscuro de tu aliento rancio,
y a ese dolor parecido al cansancio
que se me filtra por la barricada.


Pegá tranquila, pero andá sabiendo
que si querés ganarme estás perdida,
porque estoy tan aferrada a la vida
como ese sol que siempre está naciendo.



Y aunque sabemos ambas que al final
voy a caer rendida ante tu espada,
tengo planeado regalarte nada
y hacer que muerdas tu propio sayal.













Y hasta ese punto extremo del Destino,
no pienso hacerte fácil el camino.