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POEMA DEL ¨QUÉ DIRÁN¨













Se me hizo tarde para la virtud
y en el reparto del agua bendita,
sin intención, me equivoqué de ermita,
con un problema grave de actitud.


Y aquel mortal que esta verdad desmedra
puede arrojar mi nombre al fuego eterno,
puede exiliarme al puerto del infierno,
puede tirarme la primera piedra.


Pero, cuidado, que al juzgarme tanto
y entretenerse mucho con mi caso,
es alto el riesgo de pifiar el paso
y de enredarse con el propio manto…



Yo, por mi parte, transito en la cuesta
con mi precaria humanidad a cuestas.