
Yo que nací sobre el suelo,
humana, débil, rastrera,
veo alas y me creo
palomita mensajera.
Ando llevando mis versos
como si fueran quimeras
de nube en nube, tratando
de que ¡por fin! vos los veas.
Ojalá que alguna noche,
mientras mirás las estrellas,
veas pasar- como al vuelo-
esta bandada de letras…
Y detengas tu mirada
unos minutos en ellas,
y te des cuenta, por fin,