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LA MILONGA DEL ESPEJO














I

Te parecés a mi espejo.
Te movés si yo me muevo,
si miro, no hay nada nuevo
y te vaciás si me alejo.

Te enfrento y no sorprendés,
solo hablás si yo te hablo
y cara a cara al retablo,
hacemos todo al revés.

Carajo, te parecés…
sos pulido, transparente,
cauteloso y reticente
de la cabeza a los pies.

II

Te parecés a mi espejo
espiando en mi dormitorio
como un fantasma en velorio,
jugando con mi reflejo.

Y aunque trato de empañarte
con mi aliento de volcán,
como llegaron, se van
mis húmedas huellas. Parte

de mí se quedó atrapada
en tu cristal silencioso,
cuyo juego misterioso
es una dulce emboscada.

III

Te parecés a mi espejo…
Estoy dentro, pero afuera,
y una invisible barrera
nos mantiene cerca y lejos.

No puedo dejar de verte,
me conformo con mirarte
resignada a no olvidarte
y a tenerte sin tenerte.


IV

Te parecés a mi espejo,
si no te encaro no existo,
a tu atracción no resisto
y me esfumo si te dejo.



Intentar el gesto loco
de calar en tu entramado,
daría por resultado
sangrar en tus vidrios rotos.

Yo quisiera destrozarte
y matarte de un golpazo,
pero me haría pedazos
tratando de aniquilarte.




V

Entonces, vuelvo a mi quicio,
y en lugar de hacer impacto,
abro la mano, retracto,
y sin hablar… te acaricio.



ARRANCAR O NO ARRANCAR- ésa es la cuestión-













Fulminé las margaritas.
De tantas que he deshojado,
a crecer han renunciado
para siempre, pobrecitas...

Las entiendo. ¿ A quién no irrita ?
que veinte veces por hora
te pregunte una señora
si un tipo la quiere o no.

Lo mismo hubiera hecho yo,
que las ¡pobres margaritas...!





=D





_________________________________
_________________________________



Estimada


esteeee...¿?
a ver...
bue,


Poeta:
____________________


--------------------------------Sirva la presente para solicitarle tenga a bien arbitrar medios más fehacientes para satisfacer sus múltiples dudas afectivas y/o pasionales y/o existenciales,

(por ejemplo: pregúntele al tipo y déjese de jorobarnos, m´hijita...),

en virtud de que en los últimos cuatro (4) años se ha constatado una baja alarmante en el número y calidad de los ejemplares de nuestra especie.

---------------------------------Una exhaustiva investigación de la no tan confiable O.N.G :
¨AF.A.LA.M¨(Aflojale A Las Margaritas),
arrojó el lamentable dato que antecede, en cuyo informe, se la involucra a Ud. en forma directa, como principal responsable de tan penosa devastación.

--------------------------------Al aguardo de que tome razón de lo aquí expresado - y las medidas correctoras del caso-, so pena de accionar en su contra, saludámosle (no muy) ATTE.






---------Dra. Margarita KOMPLICADA LACOSSA

-------------------¨MARGARITAS EN EXTINCIÓN¨
----------------------(Asoc. sin fines de lucro)

---------------------- Departamento Legales.

------------Dirección de contacto:

www.sacameladudaquemegusta.com.ar

------------Teléfono:

0800-800800800800

DE AMORES ETERNOS Y OTROS PRODIGIOS...















Cierta historia...- cuenta una leyenda-
le devuelve esperanzas perdidas,
tanto al Ser que sigue en esta Vida
como a aquél que traspuso la Senda;

y el Amor ve a la Muerte burlada,
más allá de la última estocada.







I

Recibió doce flores de humo
con los pétalos hechos jirones,
imitando nubes a montones
con la informe sustancia del grumo.

Las miró como quien mira el cielo
sin mover las pupilas del suelo.


II

Decidió que el florero pequeño,
que afirmado en el mármol lucía,
con agrado las conservaría
en su linfa teñida de ensueño

(como el agua de un río sin tiempo
y de pronto corromperse, exento).


III

Se alegró con los recuerdos bellos
de su amor, los que el perverso Olvido
no ha borrado porque no ha podido
deshacer. Nadie puede con ellos...

Y sintió ese beso enamorado
de aquel hombre que dejara el ramo.


IV

Lo dispuso en la mesa invisible
que cubría un mantelito gris,
recorrió con sus yemas, feliz,
cada rosa fría e intangible;

y con una imposible sonrisa
dio las gracias, sin voz y sin prisa.







Esta historia- cuenta una leyenda-
le devuelve esperanzas perdidas,
tanto al Ser que sigue en esta Vida
como a aquél que ya cruzó la senda;

el Amor ve a la Muerte burlada,
más allá de la última estocada.




Y la escena, (cambian los actores…),
se repite con mágico aserto
en el Mundo de todos los Muertos,
cada vez que alguien les lleva flores.









LA MILONGA DE ALBERT EINSTEIN









¿........................................?
¿Lo qué...?


















I
Einstein, con cierto cinismo,
decía que ¨el resultado
jamás podrá ser cambiado
si hacemos siempre lo mismo…¨ 

Por lo cuál, con optimismo,
dejé de espiar tu ventana
desde hace cuatro semanas;
y no escribí a tu memoria,
ni a este amor, ni a nuestra historia,
una sola línea vana.
II
Guardé tu nombre en la parte
más fría de la heladera,
recortado con tijera,
esmero, paciencia y arte.

Si llegaras a enfriarte
demás, uno de estos días…
¡No te asustes, vida mía!
es un papel inocente,
que escarchará heroicamente,
sin dañar tu lozanía. 

III
Le pongo el mayor empeño
cuando me voy a dormir,
y con temple de fakir:
ni te pienso, ni te sueño. 

Elijo el libro de ¨un Genio¨,
y me hago la superada
cuando en traidora estocada
y puñetazo certero,
en las páginas de Homero,
tu nombre me da en la cara.

IV
Lo único que faltaba,
es que en lugar del talón
me clave en el corazón
una punta envenenada. 

Y que el más gil de los giles,
con fuerza de diez misiles
termine con mi epopeya,
y vos, (no sabiendo de ella…)
me confundas con Aquiles. 

V
Si más te quiero, más lejos
te vas, deberé advertir,
que para hacerte venir
tengo que ahogar los reflejos

de tu cara en mis espejos;
y fumigar con olvido:
lo mucho que te he querido,
lo tanto que te extrañado,
lo innúmero que he llorado,
y todo lo que he perdido. 

VI
Volviendo al quid, te decía,
que si sigo así, en dos años
o diez, o quince… los daños
que me causó tu apatía, 

venceré con hidalguía; 
y si Albert está acertado,
mi método equivocado
tornará por el correcto,
modificando el defecto,
y cambiando el resultado. 

VII
(No importa cuánto te escapes
ni en cuántas hembras derrapes...)







Tarde, temprano, después,
- es tu destino, alma mía…-
vas a volver algún día
para besarme los pies.






LA MILONGA DE LA RUBIA Y EL PICAFLOR















I

Anda con males de amor
Ivonne, la rubia de enfrente.
Anda diciendo la gente:
¨se le voló el picaflor…¨

El hábil multicolor
no perdonaba jardín
y era un dilema sin fin
el vuelo de este señor,

que abusando del jaleo
picaba a ¨la Margarita¨
sin que le tiemble una alita,
y ahorrando cualquier rodeo,

se cambiaba de glorieta,
improvisaba un gorjeo,
ocultaba el ajetreo
y picaba a ¨la Violeta.¨


II

Hasta que tanta pirueta
llegaba hasta la vecina,
se transformaba en inquina,
dejaba de ser secreta,

y era una espada completa
sembrada con desazón
en su pobre corazón,
cizañando los trigales
y clavando cien puñales
en el pecho de ¨la Ivonne¨.



III

Es que esa clase de ardor,
que no es azúcar ni es paño,
provoca un dolor extraño
y una pena por color.

(¡Si sabrán de ese amargor!
mi pecho desvencijado,
mi corazón destrozado
y mi harapienta alma en pena,
que están cumpliendo condena
sin haberse resignado).



IV

Volviendo a ¨la Ivonne¨, se advierta:

que Él piensa que se escapó,
y Ella declara que: ¨No.
Que dejó la puerta abierta.¨

Y aunque no guarde rencor
ni muestre arrepentimiento,
está apagada la flor...
(Al menos por el momento).


Las cuitas del corazón
te roen como una lima
y en apariencia, ¨la Ivonne¨,
se sacó un peso de encima.

Porque si vuelan los platos,
mejor la ausencia total,
que la presencia de a ratos
con efecto residual.





V

Y, calculando los daños…

NO- HAY, Mademoiselle ¡no insista!

amor que dure cien años,

ni cuerpo que lo resista.





ALEA IACTA EST








ALEA IACTA EST



Yo siempre vuelvo al punto de partida,
y sin embargo avanzo en un camino
que va trazando Dios o mi Destino
y está cifrando el curso de mi vida.

Me siento en dos extremos comprendida
sin definir aún el nacimiento
que me separa del postrer momento
en que daré la oscura despedida.

De todos modos, siento que mi suerte
va por un cauce lento y progresivo
que no distingue ni origen ni arribo
porque en sus aguas mezcla vida y muerte.

Y así discurro entre el goce y la pena,
nadando el tiempo en un río de arena.



SONETO PARA UNA MUSA...








Cuando el Amor se instala en la Poesía,
no es del Autor el mérito del verso,
aunque sabemos que todo el esfuerzo
es de su pluma bañada en porfía.


Pero la tinta que le da osadía,
es la del Otro, del que no se ve:
la inspiración, el motivo, la fe,
la íntima causa y la extrema energía.

Nadie sabrá jamás de co-autoría,
porque celoso es de firma el Poeta,
pero en la otra rúbrica secreta
guarda el Poema toda su hidalguía.



Y como el hombre (que es gracia de Dios),
se multiplica por obra de dos…






ANUNCIOS DE PRIMAVERA











No existe señal más clara
que Madre Natura entrega,
para decirnos que siempre
volverá la Primavera.

Estamos grises, las ramas
desnudas,  de frío tiemblan;
los jardines silenciosos
abren los ojos y esperan.

Las  mariposas están
esperando que las venga
a buscar la brisa tibia
para inundar las veredas.

Los pájaros,  en el nido
las alas blancas se peinan,
mientras aguardan del cielo
la azul y dorada seña.

El sol como un buen gigante,
de a poco, se despereza,
(es que el invierno duró
una larguísima siesta).


Y entonces, justo en setiembre,
el 21 se espejan
con emoción los colores
pintando todas las puertas,

llenando todas los patios
de flores recién abiertas,
e inundándonos el alma
de esperanza y de tibieza.


No hay mal que dure cien años, 
ni frío invierno que pueda
ganarle al mágico arribo
de la airosa Primavera.

POEMA DEL REENCUENTRO





¿Quién dijo que el tiempo corre
y nos cubre de nostalgia,
y nos quita lo vivido,
y nos  borra la esperanza?

¿Quién dijo que el sol se vela,
que la luna se achicharra,
que las nubes negras pueden
ensombrecernos el alma?

¿Quién dijo que no tenemos
la fe y la alegría intacta,
la  mano y el brazo fuerte,
la voz transparente y franca?

¿Quién dijo que nos robaron
las perlas que encierra el alba,
los tibios anocheceres
y el brillo de la mañana?

¿Quién dijo que no nos quedan
felicidades cercanas,
ilusiones por vivir
y emociones encantadas?


Al que lo dijo, enfrentemos,
con la sonrisa bien ancha,
y digámosle que nunca
rendiremos la esperanza.

Al que lo dijo, le digo
que guardamos una caja
que encierra en sí un Paraíso
que el futuro nos depara.


Y entre nosotros, sepamos,
que no nació la luz mala
capaz de opacar la vida
si le plantamos batalla.

Y que no hay viento del sur
que nos enfríe las ganas
de vivir la vida plena
poniendo el cuerpo y el alma.


¿Quién dijo que no nos quedan
felicidades cercanas,
ilusiones por vivir
y emociones encantadas?



¿…………………………?



LIBERTÉ







Tu vacío oscuro se inundó de pétalos,
se volvió jardines, perfumes, colores.
Se tiñó de un claro de luna de octubre,
y de amaneceres blancos. Y de soles.

Se deshizo el hueco de tiempo contado
en el que podías brindarle favores; 
y robó el otoño,  tristón, la esperanza
de dar cuerda al gris de tus grises relojes.

La Ocasión, que es calva, saludó y se fue.
La Ilusión, que es tonta, no tiene ilusiones
ya para el reparto; y hay una princesa
viendo a sus lacayos vueltos a ratones.

Se sacó el vestido, revoleó el zapato
contra el centro mismo de tus murallones.
El cristal se ha vuelto veinte mil pedazos
y al darte la espalda,  sonaron las doce.

No se fue desnuda. Se ven a lo lejos,
de azules gastados, unos pantalones,
y sus zapatillas con alas,  que el mismo
Mercurio querría tener en sus dones.

Ella te ha dejado. No te diste cuenta,
y ni sabe Dios si el asunto te importe.
 -
Ni el observador más experto podría
detectar en medio de la inmensa noche:
 -
una estrella menos, un amor que lento
se apagó sin ¨peros¨ y sin estertores,
como el fuego azul de una antorcha rendida,
cansada de dar y dar sus resplandores.  

Se sacó el vestido, revoleó el zapato
contra el centro mismo de tus murallones.
El cristal se ha vuelto veinte mil pedazos,
y al darte la espalda, 
















sonaron las doce...

ROBO des/ CALIFICADO







I
Cuando te amé aquella noche,
(nuestra noche) la primera,
supe que era la postrera
y no pensé en los reproches.
De oro y diamantes un broche
desprendí en mi blusa malva;
y también te di mi alma
(¡vaya alhaja!) qué derroche...
Luego,  un zarpazo del alba
borró mi trazo en tu bronce,
y entendí que desde entonces:
-
¡perdí broche, blusa y alma!
II
El broche no me importaba
porque el oro, bien se sabe,
que al comprarlo, mucho vale
y al venderlo, vale nada.
El diamante era un presente
de un novio que abandoné
 porque creí y evalué
que cuando el frío se siente
con joyas no se arma un nido,
las piedras no te calientan,
y hay que dejar de hacer cuentas,
y buscarse un buen abrigo.

-
III
La blusa era de mi abuela
paterna (descanse en paz),
y vos la quemaste atrás…
cuando acercaste esa vela
sobre mi espalda y mi honor,
diciéndome con euforia
como el lobo de la historia:
- ¨¡Para mirarte mejor!¨
IV
Como lo cuento, se plasma…
¡Ni Lobo ni Caperuza!
¡No acepto mínima excusa
ante un robo que me pasma!
Te deseo que el fantasma
de mi abuelita aparezca
en medio de alguna fiesta
que le des a otra chirusa,
y como ánima difusa,
con un grito sepulcral
te exija en tono fatal :
-
-¨¡Quiero de vuelta mi blusa!¨
Y te asustes de tal modo,
que el terror te baje todo,
no pudiendo remontar
situación, y terminar
tomándote un té de hielo,
con miedo hasta de tragar,
no parando de temblar,
en el bar de San Nopuedo.



V
Volviendo al tema... te digo
que me robaste. No ignoro
que te guardaste un tesoro
que es mío y tan sólo mío.
¿Por qué asirte a esa invisible
pieza intangible sin forma,
que sin tenerme se torna
un patrimonio inservible?
Sin sol ni savia, mi árbol
resbalando en la cornisa,
quiere ser más que ceniza
descansando bajo un mármol.
Me apremia recuperarla,
(su vacío me condena).
So pena, si se me niega,
de que yo vaya a buscarla.
Firmo este apóstrofe en salva;
y apelando a tu decoro,
con esta carta te imploro:

¡que me devuelvas el alma!

TUS VERSOS...




 
 
 
I
Aunque sea un dato menor
en nuestro vasto universo,
hoy quiero contar que yo
sé de memoria tus versos.
Cada poema nacido
del que te late en el pecho,
he trasladado al papel
con nombre de autor impreso.
Y hasta el día en que mis ojos
ya no me dejen leerlos,
como un tesoro invaluable
voy guardarlos con celo.

II
Será que su don me viene
a compensar tu silencio,
porque sos vos el que habla
sin querer, a través de ellos.
Y se me graba en el alma
el milagro de su arpegio
en las noches congeladas
que se me niega hasta el sueño.

Los abrazo entre las sombras
y susurrando, los beso,
como si fueran el dulce
trasunto de un Padrenuestro.

III
Me voy quedando dormida
atesorando el secreto,
entre mi boca y mis manos,
como un regalo del cielo. 
Y en esa ardiente plegaria
le voy ganando al invierno
la batalla del insomnio
y la pulseada del tiempo.
El Dios que todo lo ve
es testigo verdadero
de que por gracia elegida,
sé de memoria tus versos…

Quizás porque la poesía
tiene el pragmático ingenio
de anunciar lo que otros callan,
con fe y a los cuatro vientos.

IV
Sé bien que no están escritos
para mí, pero establezco
que ya no te pertenecen.
(La idea es de Umberto Eco…)

Por ende, sin importarme
para quiénes fueron hechos,
he decidido guardarlos
en sitio de privilegio.
Como si hubieran estado
inspirados en mis besos,
en todo lo que te amé,
y en honor de mis ¨Te quiero¨.

Quizás porque la poesía
tiene el pragmático ingenio
de anunciar lo que otros callan,
con fe,   y a los cuatro vientos.






Y aunque sea un dato menor
en nuestro vasto universo,
hoy quise contar que yo
sé de memoria tus versos...


UN SONETO INGLÉS PARA LARA






-

Como las flechas que un arquero lanza
al infinito cielo con empeño,
así los hijos, así los sueños,
así el puñal que acecha a la esperanza.
Como querer sembrar en las estrellas,
como escribir poemas en el agua,
como intentar no fundirse en la fragua,
o andar la arena y conservar las huellas.
Así de hermoso, así de humano,
ver convertirse en mujer a una nena
sin sucumbir al roce de la pena,
doblar la apuesta y extender la mano, 
aún sabiendo que tras su destino
se irá de a poco... para hacer camino.