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MI REINO POR UN DATO - romance-

Si acaso fuera posible,
si mi alma tuviera un precio,
lo daría todo a cambio
juntamente con mi reino,

pero no por un caballo
como Ricardo Tercero,
por un dato, nada más,
(nada más o nada menos... )

que me indicara si anoche
debajo de un mismo cielo,
a metros luz de distancia,
pisando idéntico suelo,

y con la piel incendiada,
igual que yo - en secreto -
con un silencio infinito,
también me abrazaste en sueños.

Pero... mi alma no vale
más que un puñado de versos,
que a su vez, nada cotizan,
porque germinan ¨de a cientos¨

creciendo sobre los campos
como hojarasca de invierno,
invadiendo las espigas,
los sojales, los esteros,

amarronando el paisaje
con su manchón harapiento,
en los bordes del camino
y entre las flores del trébol.

Ojalá ... que si algún día
lograran costar al menos
treinta monedas de oro,
o unos poquísimos pesos,

o siete perlas de agua
en medio de algún desierto,
alguien pudiera aceptarlos
y me pagara por ellos,

con un dato… nada más…
(nada más o nada menos)
que me indicara si anoche,
igual que yo - en secreto -

a metros luz de distancia,
debajo del mismo cielo,
y con la piel incendiada,
también me abrazaste en sueños.

POEMA DEL SOL Y LA LUNA


Se ve que a Dios no le llegó mi ruego...
El mismo cielo, amor, el mismo mar,
¿y yo? atada y sin poder tocar
la inmensidad de tus brazos de fuego.

Y vos estás, y yo voy, pero llego
cuando te vas, y quedo en el arcén,
antes que pueda entrar en el Edén,
porque el Destino es hoy quién gana el juego.

Me deja ver la Tierra Prometida,
me va infiltrando de a poco en la piel
un río tibio de leche y de miel,
pero me tiene a tu boca, prohibida.

Yo sé que es largo el camino a surcar
pero no tengo miedo a la distancia,
el cielo sabe bien de mi constancia
de opaca luna que vuelve a intentar.

Y aunque reincido y no alcanzo a acercarme
lo suficiente, cumplo un movimiento
que me condena a este dulce tormento
de ver tu fuego y no poder quemarme.

Tan sólo quiero en esta hora extraña
decirte en versos que no habrá sanción
capaz de hacer que mengüe mi tesón,
porque nací con el don de la araña,

que va tejiendo solita su tela
y gana al aire metros lentamente,
hebra con hebra hasta forjar un puente.
(No sólo cruza el espacio el que vuela…;)

Y que si brillo en esta oscura paz
de soledad y extrema infinitud,
se debe sólo a la inmensa virtud
de tu bendita luz dando en mi faz.

Se ve que estaba distraído Dios…
pero no importa, el mapa del futuro
tiene una marca de sello seguro
que me conduce directo hacia vos.



Dicen que hay cierta especie de mujer
que ante la rémora, duplica el brío,
y en ese tosco rumor, amor mío,
algo de cierto (pienso) debe haber…

PORFIANDO BAJO LA LLUVIA

¨Tus palabras parecen lluvia de perlas
que en dorada copa
se derrama a torrentes¨

Gustavo Adolfo Bécquer


Está lloviendo a baldazos,
(arrancó a la madrugada...),
el cielo suele jugarme
estas bromitas pesadas.

Y parece que debiera,
o que estuviera obligada,
a vestirme de poeta,
(de poeta salpicada)...

y ponerme a suspirar,
y entrar a enlazar palabras
que tengan que ver con gotas
de rocío becquerianas,

o con cristales mojados
por el caudal de mis lágrimas,
o con paisajes nostálgicos
de amaneceres de plata.

PERO NO, CANEJO, NO.
No pienso escribir del agua
que sella todo los besos
sobre la piel que resbala,

ni del eléctrico impulso
que genera la descarga
más sublime de la historia,
y hace fuego de la nada,

que no se puede apagar
ni abajo las cataratas
de espuma azul estruendosa
del chorro entero del Niágara.

Y , ooooobvio, sobra aclarar
que ya no tengo más ganas
de traslucir en poemas
cuánto y cómo se te extraña…

La lluvia ¡ni se imagina!
con quién libra esta batalla,
nada hay mejor que una mula
con convicción de porfiarla.

Me he calzado auriculares
para evitar escucharla,
y colgué diez reflectores
en el living de mi casa.

Y generé tanta luz,
que ando medio encandilada,
me puse lentes de sol
(igualito que en la playa...)

Así que en tal tesitura,
he cerrado las ventanas,
tengo un broche en la nariz
y estoy dando bocanadas

para que ¡Dios no permita!
que se me filtre en el alma
ese placer del olor
a tanta tierra mojada...


Eso sí... cerré la puerta
para no mirar mi cama,
la trabé con doble llave
y una madera cruzada.

Porque si llego a enganchar
con mis ojos esas sábanas,
te aseguro que consigo
un bote, un velero, un kajak,

y te traigo de los pelos,
maniatado y a la rastra,
y creéme, compañero,
¡que ni el mismo Dios te salva!

Ergo, mejor que se quede
este verso en amenazas,
porque si no, no zafás,
¡ni escondiéndote en el Arca!

EL ABOGADO Y EL DIABLO

Y VISTOS...
CONSIDERANDO...

...y entendiendo que el Olvido
y Dios (con fuerzas aliadas)
habían desatendido
mis incontables plegarias,
RESOLVÍ con voz y voto
buscar mayor eficacia
en otra clase de ayuda
más concreta y menos santa.


Le hablé a un abogado amigo
(que siempre acude en las malas)
y le pedí que me diera
la más peligrosa ¨data¨.
Yo sabía que él sabía
el número de la casa
donde ¨consultas difíciles¨
el mismo Diablo evacuaba.


A fuer de insistir, cedió,
bellaqueando ante mi airada
exigencia y me pasó
las oscuras coordenadas.
Contra favor, en un sobre
le di la suma pactada
(en estos casos conviene
ser cortés y deber nada…)


Entre abogados, te cuento,
(como entre cónyuges pasa)
nada mejor que tener
amistad y cuentas claras.
Me deseó suerte, me dijo
lo mucho que me apreciaba
y que tenía reservas
de garantía en la instancia.


Le agradecí el buen consejo,
y la opinión que me daba,
y me alejé con el dato
apretujado en mi palma.
El despacho del Demonio
era una amplísima estancia,
con lujos no solapados
y bonitas secretarias.


Me atendió con deferencia
y una formal elegancia,
me escuchó con el respeto
que ameritan estas causas.
Y después de un largo rato
me habló de forma bien clara:
- ¨¿Usted lo quiere olvidar…?
¡Claro que puedo ayudarla!


Mis honorarios son altos
y la tarea es muy ardua,
pero la plena victoria
se la doy garantizada.
Aunque le debo advertir
en qué consiste la paga,
porque tendrá que entregarme
las cosas que Usted más ama.


Acepté, firmé un convenio
en el cuál cedí: mi alma,
un sello de mi papá
con la tinta seca y pálida,
la notebook, una planchita
del pelo que me hace ¨lacia¨,


un cuento tuyo en un libro
con un paisaje en la tapa,
y una nota con tu letra
que en tres renglones hablaba
de un jardín cuyos senderos
borgeanos se bifurcaban.


También me exigió la herencia
de una tía no casada,
¡le aclaré que estaba viva!
me dijo que él ¨se encargaba…¨
Mi corazón no lo quiso,
(cosas rotas no aceptaba).
La notebook se la negué.
Negociamos, no aflojaba,


hasta que al fin accedió
a duras penas cambiármela
por unos lotes en Córdoba
que tengo a un tris de ¨La Falda¨.
Me dio la mano con ímpetu
y me llenó de confianza,
me susurró – ¨Ya está hecho¨-
con una sonrisa amplia.


Y así, vacía y en paz,
fui caminando a mi casa…
pero a un metro de llegar
empezó a llover con saña.
Cada gota dulce y fría
-te juro- me apuñalaba-
y tu recuerdo volvió
multiplicado a sus anchas.


No atiné a mirar al cielo
por si Dios se me cruzaba,
y no me animé a enfrentarlo
temiendo que me juzgara.
En un charco, vi al Olvido
burlándoseme en la cara,
pero no quise pisarlo
¡por falta de fe y de ganas!


Me volví sobre mis pasos
furiosa y toda mojada,
a la oficina del Diablo
insultándolo a mansalva.
Decidí (por Mala Praxis)
entablarle una demanda
y casi tumbé la puerta
para entrar a su covacha.


Pero había sólo ruinas,
un edificio fantasma,
sin lujo, sin escritorios,
ni bonitas secretarias.
No encontré al Diablo sentado,
ni papeles, ni esperanza
de que atendiera ¨Ipso facto¨
mis quejas fundamentadas.


Hundida en la desazón
del mar de mis propias lágrimas,
divisé en un rinconcito
del suelo una cosa rara.
Un bollo, unas hojas rotas,
que la atención me llamaban,
y entonces tendí la mano
por ver de qué se trataba.


Y topé con la textura
conocida y adorada
de un cuento tuyo en un libro
con un paisaje en la tapa,
y una nota con tu letra
que en tres renglones hablaba
de un jardín cuyos senderos
borgeanos se bifurcaban…


Y entonces pensé que el Diablo
(quizás… tal vez… ) se apiadara
de tan ingenua clienta,
a quién le sacó hasta el alma.
Y en un gesto inverosímil,
mi mejor perla tirara
al suelo para que yo
pudiera recuperarla.


Así que... guardé el tesoro
en mi mochila empapada,
improvisé una sonrisa
por si el Maldito me espiaba.
Y a trancos largos y lentos
enfilé para mi cuadra,
renunciando en ese instante
a interponer la demanda.



(Algunas clases de amores
se componen de tal gracia,
que aún yendo contra Natura,
el mismo Diablo se ablanda…

VINDICACIÓN DE LA RIMA- Soneto inglés


Como los tigres blancos que se miran
ratificando que cifran la especie,
suscribo al pie y admiro que se aprecie
la Ley Primaria en que estos versos giran.

Como los tigres, dije, que temieron
ya no encontrar de sí más ejemplares,
este rincón demuestra que hay lugares
donde rimar importa. Los que fueron

iniciadores de tan noble usanza,
(las primigenias plumas) quizás lean
sobre estas hojas y entrelíneas vean
que ¨mientras haya rima hay esperanza¨ .

Lograr que siga siendo algo que ha sido,
es desafiar las reglas del Olvido.


CON LOS TAPONES DE PUNTA


¨Temed más al amor de una mujer
que al odio de un hombre¨

Sōkrátēs (470 – 399 a. C.)




¡Elemental , Sócrates...!





Yo no me animo a arriesgar
a esta altura del partido
(quién ha ganado o perdido)
porque nos falta jugar,

pero podría decirse
que hasta el final de la historia
mejor no cantar victoria,
ni achicarse, ni rendirse…

I

Me viste fanfarronear
en las vidrieras virtuales
con la ñata en los cristales,
sin intención de comprar.

Y me dejaste tocar
el cielo- que también era-
una lejana quimera
disfrazada de consuelo
(que aunque la vistan de cielo,
siempre será una quimera…)


II

Me dejaste cacarear
después de que puse el huevo.
Me atragantaste un placebo
para intentarme calmar.

Me dejaste aterrizar
sobre tu arena caliente,
me nombraste Presidente
del Club de las Perejilas,
y me fundiste las pilas
para irte por la tangente.

III

Me dejaste empapelar
con mis libros los hoteles,
me pusiste cascabeles,
en pos de hacerme callar.

Pero dejar de ladrar,
sabés bien que no es lo mío,
(las perras que quieren lío)
no se rinden enseguida
y arriesgan ¡hasta la vida!
con tal de sacarse el frío.


IV

Me diste apenas la mano
para evitar darme todo,
¡y yo te mordí hasta el codo!
con esfuerzo sobrehumano.

Si hubieras tenido un piano
o la Flauta de Hamelín,
me habría quedado sin
instrumentos por tocar…
(al ¨Himno del Buen Pecar¨,
no es fácil ponerle fin).


Yo no me animo a arriesgar
a esta altura del partido,
(si soy yo quién lo ha perdido)
porque nos falta jugar,


V

ni tampoco a asegurar
quién va a ganar esta guerra:
Si este proyecto de perra
con diez vueltas de collar,
o vos y ese farolear
de gallito desplumado,
que siempre mira a otro lado
y encara cualquier esquina,
volando a doble turbina,
con tal de no ser cazado.


VI

En fin, se cuentan los muertos
recién al final del susto,
(no vaya a ser que el disgusto
te lo aguantés en tu puerto).

Seguí mirando este entuerto
como lechuza al revés,
y si Rambo te creés
por merodearme el canil,
cuidáte de que un misil
te emboque donde no ves...

CARTA DOCUMENTO DE JUAN R. CUPIDO A UNA POETISA NN



Habiendo tantos males en el mundo,
viniste a sumárteles, Cupido,
herrumbrada saeta, hierro inmundo,
hiriendo corazones sin sentido.
Mil veces.
¡Mil un veces!

Te maldigo.



Una poetisa NN
_________________________________

NeverLand, 14 de febrero de 2012


A una Poetisa NN:

________________
Intímole en el plazo perentorio de 48 horas a partir de la recepción de la presente a retractarse en forma expresa y pública, de los agraviantes términos con los que he sido calumniado e injuriado en los textos suscriptos por Usted, SO PENA de ...



SO PENA de...

¿?


Naaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa...
nada.
Ya demasiado se le complicó, y no me quiero ensañar...


ATTE


J. R. CUPIDO

_______________________________





Fragmento de la Carta Documento que le cursara
Juan R. Cupido a una Poetisa NN

¡Te debe sobrar coraje!
para largarte tan fresca,
a suscribir por la web
semejante mar de quejas.

Y no te debe faltar
una pizca de soberbia
para inundar de reproches
estas virtuales arenas.

¡Qué mal usaste mi nombre!
sin que te tiemblen las piernas,
y me acusaste en tus versos
de la peores afrentas.

Ergo, te vengo a informar
que ante tamaña imprudencia,
no me dejaste otra opción
que entablar esta querella.

Remitámosnos, entonces,
para tal fin, a la siesta
de aquel lejano febrero
que aparecí en tu vereda.

¿Vos pensás que disfruté
al perseguirte sin tregua,
a sol y a sombra y a riesgo
de no cumplir con mi meta?

Volé (sin exagerar…)
detrás de tus pasos ¡décadas!
y te alcancé porque fuiste
rezagando a los cuarenta.

En general es la edad
en que todas las cancheras,
frenan el tranco en la curva,
y las ensarto en la recta…

No me gustan las estatuas
que se jactan de dureza
y se creen que su arcilla,
es mármol de pura cepa.

Por éso, yo te apunté
(con cuidado) a la cabeza,
temiendo que al corazón,
me rebotara la flecha.

(Los disparos de esta laya
actúan con más firmeza,
porque evitan que el cerebro
le gane al amor la guerra.)

¡Pero no soy tan maldito
como dicen tus poemas!
porque después de embocarte,
me fui derecho a su puerta.

(Yo sabía que era ÉL
mi otra víctima perfecta,
que tenía que tirarle
sin errar… la otra flecha…)

Lo esperé infinitos días
con sus noches somnolientas,
es raro… vive mirando
la luna y no se amedrenta.

Nunca salió de su casa.
Nunca asomó la cabeza.
Y en el pecho lleva siempre
una armadura de piedra.

Perdí tiempo- entre otras cosas-
¡ se me rompían las flechas !
en un mes, cambié de arco,
más que Nadal de raqueta.

Jamás me había enfrentado
a ese nivel de dureza,
(ese tipo desanima
a diez legiones enteras )

En fin, volviendo a lo nuestro…
Pichoncita de Poeta,
¿te parece que merezco
tan poca delicadeza?

Después de todo, por mí,
reíste por vez primera
(aunque sea unos instantes)
¿quién tiene alegría eterna?

Fui el único responsable
de tu ilusión más sincera,
de tu placer más sublime…
y DEL TOTAL de tus letras.

No habrías largado NUNCA
un suspiro en primavera,
si no te hubieras topado
conmigo la tarde aquélla.

Así que empezá a escribir
en contra de otras estrellas,
porque lo poco que sos,
se lo debés a mi flecha.

Y por cierto, ¡ni sabrías!
qué Santo rige esta fecha,
ni qué sabor tiene un beso,
¡ni a quién firmar tus poemas!

Y serías ¡sólo barro!
sobre una laguna seca,
contaminada de años
y manchada de tristeza.

Así que empezá a escribir
en contra de otras estrellas...





J.R. CUPIDO

NeverLand
14 de febrero de 2012

LA SEÑAL



¨No existe un lugar donde corramos mayor peligro
que en la memoria de los demás.¨

P.B.Palacios (Almafuerte)


La gota había rebasado el vaso. Después de andar tantos caminos y jamás lograr ni siquiera divisar Roma, no era difícil suponerlo.
Muy decidido, se acomodó frente a la máquina de escribir y tecleó con furia:
¨¡ Maldita desagradecida, por fin te saliste con la tuya ! Ya podés festejar que me sacaste de encima…¨
Arrancó el papel y después de hacer un bollo, lo tiró al cesto.
Volvió a repetir la operación, con otra hoja bien situada y las diez yemas sobre las teclas:
¨ Te escribo por última vez. Nunca imaginé que tu indiferencia llegaría hasta este extremo. ¿ Cómo pudiste ignorar tanta ternura? ¿Cómo es posible que mi cariño no te hiciera mella? ¡Qué poco te hubiera costado hablarme de frente…!
Otro bollo apilado en el cesto de basura.
Con ademán automático y términos algo más suaves, ensayó un nuevo texto posible:
¨No puedo culparte por no quererme. Nadie elige ser o no ser el gran amor de alguien, ni decide amar o no amar.
Sé que los corazones no digitan sus latidos, y sin embargo, no puedo aceptar que no me hayas querido...¨
El bosquejo de carta tuvo idéntico destino que sus antecesores, pero arribó al cesto con menos violencia.
Definitivamente, el aporreo de las teclas en la máquina iba menguando la furia.
Al término de media hora, los bollos de papel arrugado llegaban a nueve.
Las frases de las cartas malogradas registraban todos los tonos: la ira, la desazón, la desesperación, la tristeza, la indignación, la resignación, la renuncia …
-Penosa analogía... - pensó- la de aquellas hojas abolladas con la de su abortada historia de amor y aún así, todavía le quedaban energías para intentar una décima carta.
Fue en ese instante cuando descubrió con cierto estupor que ya no había papel.
Por extrema meticulosidad y previsión, jamás se agotaba su reserva de hojas en blanco, pero había ocurrido. Justo esa noche, justo en ese momento.
Creyó interpretar un mensaje subliminal en esa carencia o quizás una señal. Una especie de mandato íntimo que le decía que nunca más debía volver a escribirle a ella.
Ya le había dicho todo.
Ya no quedaban cosas por decir...
Temió – ¡vaya si lo temió…!- no poder volver a escribir una sola palabra por mucho tiempo (o nunca más) si ya no se dirigía a ella, pero se resignó a esa posibilidad, suspirando con la paciencia y el alivio espontáneos que siente una persona cuando logra liberarse por fin de cadenas afectivas perjudiciales y de ansiedades tan tóxicas.
La calma se hizo de pronto, milagrosamente, con la suavidad del arco iris que gana metros de cielo a la tormenta.
Se inclinó sobre la montaña de papeles arrugados y con mucho cuidado hizo que el fuego silencioso y purificador los devorara con su implacable zarpazo rojo.
Decidió sumar a esa pequeña hoguera todos los sentimientos que tuvieran que ver con aquel torturante amor y destruirlos junto con el papel.
Fue entonces cuando se dio cuenta de algo: Ella jamás le había mandado una carta.
No tenía nada de ella para quemar… salvo su recuerdo.
Concluyó que ese detalle no revestía mayor importancia, porque al fin y al cabo, cuando transcurrieran unos pocos minutos, sólo habría una torre homogénea, gris, tibia y volátil, sin testimonio ni registro de aquello que había sido antes de convertirse en un montón de cenizas.
Con un leve giro, que equivalió a una estocada, le dio la espalda a la improvisada pira, que ya estaba cediendo en intensidad, y salió de la habitación en búsqueda del aire puro de la calle.
Después de todo, como dijo el más grande:

no hay otra venganza ni otro perdón, que el olvido.


en FIN...

VERSOS CON FIRMA DE AUTOR / @








EL PODER DE LA PALABRA


I

¿Es posible curar con la Palabra.
Con el haz de algún verso bien parido.
Con la paz de un poema discurrido
en el tris de un expreso ¨
abracadabra¨?

¿Con la voz, que es un bálsamo intangible,
y que escrita es Promesa eternizada
en la Carta más íntima y sellada,
que declara a un Amor indestructible?

¿Es factible curar a la distancia,
sin siquiera rozar la piel ajena,
y burlar la maldita circunstancia,

que nos veda la mágica faena
de fundir entre Dos y a unisonancia,
el metal promotor de tanta pena?

En la escena

donde libre con Dios mi último juego
voy a hundirme porfiando en ese fuego.


II
Y a riesgo de que sea permutado
por un Becerro de Oro ¡ a riesgo de éso !
bien vale la quimera, (por su peso
se caen las deidades de costado).

No somos más que el Tiempo que ha pasado,
apenas un atisbo de progreso
que tuvo la Materia: Cuerpo leso,
piel rota, blanda arteria, pie cansado.

El Mármol es lo único inmutable,
el resto se deshace con el viento,
nos queda lo invisible, lo intocable,

que es Alma, que es Espíritu sediento,
y atisbo de esperanza inmensurable
de Ser y no morir en el intento.

Yo presiento...

que a veces la Poesía es esa Luz
que alivia un poco peso de tu Cruz.



SIL

_____________________________________



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FICHA EDITORIAL EN LA WEB

Editorial DUNKEN



NO DEJES QUE TE OLVIDE


I

No dejes que te olvide (la frase es de Gabriel)
No te lleves mis sueños. No vacíes mi caja
de la marca Pandora. Tu recuerdo destaja
mi paleta de otoño con la luz de un vergel,


me devuelve el verano y le pone sentido
a la suma incesante de mis días, que en vano
he vivido yo antes de ofrecerte la mano,
de morderte los labios y de haberte elegido


entre todos los hombres. No concibo la idea
de que un día despierte y no sepa tu nombre,
y tu rostro adorado se deshaga, se escombre.
No hay deseo posible si evitamos que sea.


No te pares tan lejos que no alcanzo tu piel.
No dejes que te olvide (la frase es de Gabriel)


II

No permitas que sane (esta frase: es mía)
de la fiebre más dulce que he sufrido en la historia,
del amor más inmenso del que tengo memoria,
del ardor más intenso que he sentido. La fría


solidez de este mármol que erigiste entre nos
ha aumentado los riesgos de que un sorbo del Lete
determine el final de este extraño sainete
 con más penas que gloria, y prescinda de vos.


Como un tigre sin manchas o un infierno sin fuego
rozaría la Nada en cuestión de segundos.
No dividas así, porque sí...nuestros mundos.
No rompas este espejo.No desoigas mi ruego.


No dejes que te olvide. No me acortes la vida.
No te olvides que siempre muere un poco el que olvida.

















No dejes que te olvide. 
No me acortes la vida.
No te olvides que siempre
 muere un poco el que olvida.

















 
 muere un poco el que olvida

































































TANKA CRIOLLO

Che, vos y yo,
desde que nos chocamos,
no - hemos ido
pa´lante ni pa´trás,
ni pa´un lao ni pa´otro.

EPITAFIO PARA UN AMOR IDEAL

I
Aquí yace soterrado
bajo idílicos verdores
y las más hermosas flores
un amor idealizado.
El madero improvisado
da señal de sepultura
y destaca en la llanura
su montículo luctuoso
como un altar silencioso
erigido con mesura.

II
Han escrito con cuidado
las dos fechas sin los nombres,
porque es cosa de los hombres
proteger lo que han amado,
ocultar lo que han errado
y enterrar porque se ha muerto
el retal de un desacierto
(bajo el signo de la cruz
y al amparo de la luz)
para cerrar el entuerto .

III
El amor que es de esta laya
cobra vida de repente,
permitiendo a quien lo siente
ser feliz desde que estalla,
pero un mal día, se calla
y a un tiempo: resigna y cesa,
como un sueño que ni empieza
y abortado por Natura,
no encuentra ni paz ni cura
en otro lar que una huesa.

IV
Lo bueno de estos amores
es que se suelen morir
mucho antes de sufrir
rutinas, penas, dolores…
Entonces, los sinsabores
no alcanzan a propagarse,
y solo la miel se esparce
como recuerdo en las bocas,
dejando para las rocas
la hiel en su afán de hincharse.

V
La esencia de lo perfecto
no engarza con lo terreno,
sin embargo, todo es pleno
edénico y sin defecto
mientras nos dura su efecto;
hasta que expira agotada,
y a la muerte inesperada
va la suerte del envés,
matando a dos de una vez
de una sola puñalada.

VI
Si alguna vez, peregrino,
en tu camino toparas
con esa tumba y dejaras
con tu gesto cervantino
una flor. A mi destino
habrás rendido el honor,
porque allí duerme un amor
que con fervor, he sentido,
y que vivir no ha podido
¡quién sabe por qué factor!

VII
Sospecho que supo bien
y antes que yo, que seguir
equivaldría a existir
malherido en el arcén.
Entonces, tomó ese tren
al que suben los valientes
y apretando bien los dientes,
me dijo Adiós, con dulzura,
con idéntica ternura
conque el sol muere en las fuentes…

para evitar desvirtuarse
o que la noche lo hiera,
no encontrando otra manera
que morir para salvarse.

LA NOCHE MIL Y DOS

I
Ella ignora las rutas del desierto,
no ha pisado su arena refulgente
y al no ver ni tocar ese oro incierto,
no ha soñado los sueños del Oriente.
Nunca supo de estrellas milagrosas
ni de ríos con aguas prodigiosas.

No responde ante el nombre ¨Scherezad¨,
no la acecha: el filo de una espada,
no ha intuido el albur de ¨Sindibad
el Marino¨. No ha visto la alborada
derramar sus cristales relucientes
en el mármol lustroso de las fuentes.

No ha rozado las perlas de una tiara,
no la cubren las sedas ni el marfil
la enjaeza. Los rasgos de su cara
no suponen realeza y el sutil
ademán de princesa que denota
es el pobre resguardo de una cota.

Sin embargo…

Ella debe pagar por las heridas
que otras antes dejaron en su Rey
y curarlo también. Establecidas
las órdenes fijadas por la ley,
apoya en sus relatos la confianza
y aumenta cada día su esperanza.

Ella acepta que toda su existencia
dependa de la historia por contar
mañana; de su fe, de la eficiencia
y el don de sus palabras. Atrapar
por siempre su atención. ¡Éso le cuesta!
su endeble subsistencia. Y ella apuesta.

II
Él no habita un espléndido palacio,
ni lo agita el poder de un talismán,
no atesora vasijas de topacio
donde moran tres genios que se van
proyectando en la luz con la virtud
de cumplir sus deseos a inquietud.

Sin embargo…

Él sabe que hizo mal en no matarla
La Noche que debía. Ahora teme
que no logre jamás ejecutarla;
abjurar de la orden, que se queme
su ira a fuego lento y sin dolor
sin más, sobre la pira de este amor.

Las dudas que no mueren enseguida
se arriesgan a durar eternamente,
y anudan a su límite la vida
de aquellos que las guardan y las sienten.
La Duda y el Amor son dos hermanos
que rigen el Infierno, soberanos.

Las Noches son eternas, infinitas.
No hay mil, hay mil y una. Nadie sabe
quién guarda los secretos y las cuitas
que abarcan su misterio y esa llave
capaz de atravesar el armazón
que encierra hasta el letargo un corazón.

Sin embargo…

La dulce analogía está planteada.

Hay guerras que se ganan sin espada,
alfanje ni puñal. La trama empieza
en límites del Sur, o en el Oriente.
El fuerte va menguando su dureza
y el triunfo suele ser del más paciente…

Sin embargo...

SONETO DE LA LÁMPARA DE LOS DESEOS

Confieso aquí que me hubiera gustado
ser la autora del último terceto,
más aún, de ¡todo ese soneto!
que el Maestro llamó ¨El enamorado¨,

ser la artífice de versos viscerales
como aquellos que fueran engendrados
con la fuerza del Genio y titulados:
¨Los Siete Sonetos Medicinales¨.

Ser tu punto de luz ante a lo adverso,
ser reposo para tu pie cansado,
perpetuarme en tu historia con un verso,

ser motivo de gracia, de pecado,
y el amor de tu vida, y tu universo…
confieso aquí que me hubiera gustado.

ERROR SONNET (SONETO INGLÉS)



Se vieron una tarde del futuro
urdida entre el destino y el azar.
Fingieron no advertirse y sin hablar
siguieron su camino con apuro.

Los dos llevaban a alguien de la mano,
un bolso de recuerdos escondido
y un As de Corazones decidido
a no dilapidar latido en vano.

Negando lo gozado y lo sufrido,
pensaron de una vez y sin cuidado:
Él, que ella ¡por fin! lo había olvidado
y ella, que él ¡jamás! la había querido.

Saber si fue un error aquel supuesto
nos ha sido vedado, por supuesto…

TOCAR EL CIELO

I
Entre aquello que jamás dejamos ser
y las horas apagadas de la muerte,
sé que existe otro lugar donde la suerte
atesora sentimientos y placer,
el onírico rincón de lo indecible
que consuma los deseos imposibles.

II
Sin cubrirme con los mantos de Platón
ni vestirme con los fuegos de Quimera,
mi argumento justifica tanta espera
y compensa nuestros días de aflicción.
Si querés, llamale Cielo a ese paraje,
poco importan los colores del paisaje.

III
Si, ya sé, sobre tu cama se podría
explicar más claramente el postulado,
pero a tanto años luz es complicado…
y mi único recurso es la poesía.
Mientras haya un abnegado que la lea
pueda ser que finalmente alguien me crea.

IV
Si a través de las palabras es viable
perdurar en las personas que queremos.
¡Cuánto más puede lograr lo que sabemos
que es amor, fuente de luz inagotable!
No me acuses de delirios y porfía,
sólo trato de contarte mi teoría.

V
Hoy anduve entre los mármoles eternos
de mi pueblo, visitando a mi papá
y a mi tía Catalina, qué más da…
y me niego a sucumbir a los gobiernos
de los fosos infectados y mezquinos
regenteados por gusanos anodinos.

VI
No será un dogma de fe, es mi verdad.
Si no hay sangre y si no hay piel, habrá otra cosa,
pues la vida es demasiado pavorosa
para ¡encima! carecer de eternidad.
La creencia en un deleite sempiterno
cierra más que la del Cielo o el Infierno…

VII
El Edén no es patrimonio de La Biblia,
es un banco de caricias sin peaje
anhelando que nos suelten el cordaje,
las amarras, las cadenas, la vigilia;
y al aguardo de pasiones duraderas,
sin renuncias, privaciones ni fronteras.

VIII
No te dejes engañar por los rumores
que los siglos se encargaron de adornar.
¡Somos mucho más que: almas a juzgar!
Piso un cabo de manzana entre las flores
que seguro Adán tiró. Y ¡merecidas!
hay manzanas esperando ser mordidas.

IX
¿ Y si el alma perviviera con el don
de esgrimir los seis sentidos sin problema,
y subir hasta la cumbre más extrema
del placer eternizando su función?
¿Para qué penar doliente e infeliz
por un cuerpo que no dura más que un tris?

X
Voto entonces por espíritus sin duelo
que ad eternum permanezcan en alerta
con la máquina de amar siempre despierta
y las ganas de gozar en franco vuelo,
sobre un nuevo resplandor en que el verano
se corone como el Justo Soberano.

XI
Y de última, mi amor… si no es así…
qué ganamos con pensar que en un panteón
morirá mi desbocado corazón
renunciando a su latido (porque sí).
Si en la muerte comprobamos que he fallado
¿quién nos quita a esas alturas lo soñado?


TANKA PROFÉTICO







Este verano
tu nieve va a fundirse
en mi remanso.
Solo es cuestión de soles,
solo es cuestión de tiempo.









EL MUNDO GRIS



I
Bienvenido al mundo gris.
Aquí te garantizamos
la fortuna y evitamos
que en cualquier acto infeliz

cometas algún desliz.

Nadie sufre, nadie llora,
todos respetan la hora,
las normas, los reglamentos,
las formas, los estamentos,

y el día transcurre en calma
con ese frío en el alma

que no es dicha ni tormento.


II
Bienvenido al Paraíso
o al Infierno, son criterios…
No sólo en los cementerios
el Tiempo es eterno y liso.

De Vida, muy flaco viso,
de Sol, el calor de un foco,
de Amor, casi nada o poco,
y ni el Mal quiere invadir

tan letárgico existir,

por lo que ya ha renunciado
al monótono y pesado
intento de pervertir.


III

Las manzanas han copiado
a la sangre su color,
pero no tienen sabor,
ni veneno, ni pecado,

y si alguien las ha probado
no ha sufrido consecuencias,
ni placeres, ni dolencias,
ni un efecto residual

o un daño colateral,

y hasta el hambre se le pasa
de tanta comida rasa
sin azúcar y sin sal.


V
Bienvenido al mundo gris.
Nada repele o seduce,
no es oro lo que reluce,
y todo frena en un tris
 en pos de la directriz.

No hay trïunfos * , ni derrotas,
ni sábanas incendiadas,
ni alfombras ruborizadas,
ni prendas íntimas rotas
por bocas inmoderadas.


VI
Abolida la pasión,
le vas a estrechar la mano
a tu amante o a tu hermano
con idéntica emoción
que un robot sin corazón
o un holograma perfecto
y con análogo efecto
de la nieve al escarchar,
que no se deja tocar
sin helar al insurrecto.


VII
Bienvenido a este nirvana
vacío e inanimado,
en el cual se ha inoculado
inacción de buena gana,

garantías vitalicias
sin defectos ni impericias,
y en un lar de mutuo acuerdo,
somos doctos, somos cuerdos,
inmunes a las delicias
y huérfanos de recuerdos.


VIII

Desde que él me olvidó...





yo suscribo y aconsejo
habitar este bosquejo
de absoluta perfección
e impoluta condición;

muy caro el metro se tasa
¡y cada vez hay más casas!
atiborradas de gris,
sin jardines, ni terrazas,
ni ventanas, ni matiz,

donde nadie se desfasa
intentando ser feliz...














VERSOS CON FIRMA DE AUTOR / @








EL PODER DE LA PALABRA


I

¿Es posible curar con la Palabra.
Con el haz de algún verso bien parido.
Con la paz de un poema discurrido
en el tris de un expreso ¨
abracadabra¨?

¿Con la voz, que es un bálsamo intangible,
y que escrita es Promesa eternizada
en la Carta más íntima y sellada,
que declara a un Amor indestructible?

¿Es factible curar a la distancia,
sin siquiera rozar la piel ajena,
y burlar la maldita circunstancia,

que nos veda la mágica faena
de fundir entre Dos y a unisonancia,
el metal promotor de tanta pena?

En la escena

donde libre con Dios mi último juego
voy a hundirme porfiando en ese fuego.


II
Y a riesgo de que sea permutado
por un Becerro de Oro ¡ a riesgo de éso !
bien vale la quimera, (por su peso
se caen las deidades de costado).

No somos más que el Tiempo que ha pasado,
apenas un atisbo de progreso
que tuvo la Materia: Cuerpo leso,
piel rota, blanda arteria, pie cansado.

El Mármol es lo único inmutable,
el resto se deshace con el viento,
nos queda lo invisible, lo intocable,

que es Alma, que es Espíritu sediento,
y atisbo de esperanza inmensurable
de Ser y no morir en el intento.

Yo presiento...

que a veces la Poesía es esa Luz
que alivia un poco peso de tu Cruz.



SIL

_____________________________________



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FICHA EDITORIAL EN LA WEB

Editorial DUNKEN



SONETO INGLÉS DE LA TERCERA LEY DE NEWTON

“Cuando un cuerpo A ejerce una fuerza sobre un cuerpo B, éste reacciona sobre A con una fuerza de la misma magnitud y misma dirección, pero de sentido contrario.¨

Isaac Newton




Cuánto más gane la Ola a la arena,
menos azul habrá en su propiedad,
debilitando irá su voluntad
y el propio afán socavará su almena.

Se abatirá a medida que progresa,
perdiendo al paso el ímpetu inicial,
la intrepidez, la fuerza visceral
y su aptitud para causar sorpresa.

Y en el instante que nadie la vea,
iniciará el retiro lentamente
al mar oscuro, a la sombra, a su fuente,
sin arrastrar otra cosa que sea

agua salada y el recuerdo intacto
de la Montaña con la que hizo impacto…

CUADERNA VÍA CON ACENTO ARGENTINO



Félix Lope de Vega y Carpio
(1562- 1635)


¨Dicen muchos, y lo creo,
que los que luego se aman
cuando se ven, tienen hecho
infinitos años antes
con las estrellas concierto.
Esto os digo, por mi parte,
que aún no os he visto, y ya os quiero.¨


LA CUADERNA VÍA


Espíen esta joyita del castellano antiguo:

Libro de Alexandre, primera obra en castellano en cuaderna vía:


¨Mester traygo fermoso non es de ioglaria
mester es sin pecado que es de clerezia
fablar curso rimado por la quaderna via
a silauas contadas que es grant maestria¨





La cuaderna vía o tetrástico monorrimo
( ¿ lo qué …?)



es una estrofa española muuuuuy antigua (S. XIII y XIV) que se arma así:

- 4 versos alejandrinos

- rima consonante uniforme


- Insisto ... (¿ lo qué)


Así:

7 sil + 7 sil = 14 sílabas mét. rima A
7 sil + 7 sil = 14 sílabas mét. rima A
7 sil + 7 sil = 14 sílabas mét. rima A
7 sil + 7 sil = 14 sílabas mét. rima A



Pooooooooooooooooooooor ejemplo:

¿Qué le pasa a esta mina + que se puso tan densa?
Cada vez menos clara, + cada vez más extensa.
Ya no tiene argumentos, + ya no tiene defensa
y en sus versos se nota + una cólera inmensa.



:D








Ahora sí, con Ustedes, la obra:



No fueron las barreras azules de los mares,
ni el trazo ecuatoriano clavando en los ijares
terrestres su estilete, ni el frío en los glaciares,
ni el límite del sur plagado de alminares,

capaces de evitar que en sus vuelos cruzados
se encuentren dos gorriones oscuros, desalados,
a los vientos porfiando con sus lomos quebrados,
a pesar de pesares y tanteos errados;

y sin verse, ni oírse, ni tocarse siquiera,
se juren de por vida la ambiciosa quimera
de jamás olvidarse (pensado quién lo hubiera…)
y que Dios - a un costado - ¡de envidia se torciera!

ROMANCES PARA TU ALMA

I

Porque no estaba prohibido,
yo abusé de las palabras,
agradeciéndole a Dios
la herramienta que me daba.

(Cuando el destino te niega
de plano las otras armas,
nada mejor que diez dedos
¨versorragiando¨ a sus anchas…)

II

Y por llegar a tu orilla
logré soltar las amarras,
¡en mi vida había nadado
en tan tumultuosas aguas…! ;)

A mi vieja por testigo,
llamaría, si escucharas…
¡Yo antes jamás me animé
ni al mar de una palangana!

III

Y así fue… que fui a tu puerto
sin que se enteren mis guardias,
y me escapé del palacio
sin que el dragón despertara.

Algunos cuentos están
¡hechos con tantas pavadas...!
pero hay otros que desvelan
las realidades más francas.

IV

En fin, como te decía,
abusé de las palabras,
y en ese uso y abuso,
nadie me puso una traba.

Ni el mundo, por no enterarse,
ni vos, por pura desgana.
(Nadie sale a frenar olas
si no azotan su comarca...)

V

PERO el precio por gastar
ese recurso a mansalva,
fue comprender que: no es bueno
confundir letras con balas,

que no he encontrado las justas
para tumbarte las vallas,
y aunque infinītus porfié…
no fui capaz de inventarlas.

VI

Que la poesía es apenas
el eco de una guitarra,
que si no tiene las cuerdas
ni la madera…¡se apaga!

Que no he encontrado el soneto
ni la décima bizarra,
que de mi pluma naciera,
para romper tu coraza.

VII

Que tu laurel, que tu premio,
¡que esa magnífica palma!
deben estar destinados ¿?
al buen hacer de otra dama.

Que ella quizás no combine
media frase sin pifiarla,
pero te encuentre la vuelta...
y vos le entregues el alma.

VIII

(Y para darle ya término
a este romance con máculas)
quería manifestarte,
por si alguna vez dudaras…

¡Que no existe otro tesoro!
más precioso que tu alma.
Ergo, que si otra consigue
distinción de tal escala,

¡la obligues! (serenamente…)
con sangre y vida a cuidarla,
y a darle el valor que tiene
-so pena- de arrebatársela.

IX

Y que si acaso ésto ocurre,
(Dios no apruebe tal desgracia…) :P
me avises a mí en el acto
¡para QUE VUELVA A LA CARGA!


X

Es una lástima, che...

¡que habiendo tantas palabras!

yo no haya dado en las justas



para llegar a tu alma






ESA VIEJA COSTUMBRE DE ADORARTE


Son los viejos amores
Que están adentro
Siempre latiendo
Aunque no los nombres.

L.GIECO



I
De la vieja costumbre de adorarte,
guardo un mapa (del sur) que se embarró,
una flecha (a tu nombre) que falló
y un caballo (cansado) de marcarte.

Un disfraz del Quijote (sin la espada).
Un motor a inyección (que no da más).
Unos celos que (al fin) duermen en paz.
Y un papel con (tu) letra borroneada.

Un oficio (gratuito) de firmarte
cada verso y la estoica cuadratura
de este gris monitor (que sin premura)
ya ha agotado su afán de provocarte.

Toda lava interior pierde energías
cuando entiende que se ha cortado el tiento,
y en su avance, se arraiga al desaliento
a medida que el tiempo suma días.

Como un fuego integral, se muere lento,
bajo un mar de razones y valías.
(Yo recuerdo que siempre me decías
que me abstenga de hacerte un juramento…)



II
Y en la vieja costumbre de adorarte,
también guardo tres cajas de ternura,
un estuche de sol con la tortura
de tu ausencia, y el vicio de soñarte.

Como el loro en su jaula, que por viejo,
va perdiendo las plumas, no las mañas,
esa antigua costumbre es tan extraña
que te vive acechando en el espejo.

Los amores que ¡a más hondo se animan…!
son aquellos que apenas si rozaste,
son aquellos que nunca te olvidaste,
son aquellos que ya no te lastiman.

Es nostalgia, que aún sin amargarte,
no es tan fácil sacártela de encima,
no te choca de frente, no te intima,
pero tiene el tupé de emocionarte,



¡igualita, che… !

a esa vieja costumbre de adorarte.

TANKA anti-shakesperiano y desamorado


Después de todo,
no me llamo Julieta,
ni vos Romeo.
Y nunca supe de otros
que murieran de amor…


CORAZÓN DE ACERO

(soneto inglés)




Debió emerger de la montaña oscura,
ya congelado, ya débil, ya ignoto.
Debió mezclar a su atributo roto
el hierro azul de múltiple espesura.

Debió moldearse con esa congoja
que sin piedad provoca siempre el fuego.
Fundió sus hebras bajo un triste ruego
para vivir. (Qué inmensa paradoja…)

Al frío aleve le siguió la fragua,
y a ese volcán, el golpe de un herrero.
Recién entonces se intuyó de acero
y resistente al viento, al sol y al agua.


(Casi a merced de análoga presión,
se vuelve fuerte un pobre corazón…)


SONETO ENOJADÍSIMO CON CUPIDO

¡Qué impensada y terrible travesura!
¿Quién tiró y desde dónde aquesta flecha?
¿Cuál remedio me cura la deshecha
alma en pena que sangra su tortura?

¿Dónde está el responsable sin cordura?
¿Qué castigo sin límite lo acecha?
¿Cómo va a resarcir a mi maltrecha
voluntad que no admite más locura?

Si lo ven, diganlé que no perdono
su disparo certero, su traición.
Que le pienso guardar todo el encono

con mi lánguido resto de razón.
Y que al menos, subsane, baje un tono,
¡y le apunte!
¨al otro¨ corazón…

POEMA INJUSTO

Cosecha rosas el que siembra hielo.
Cosecha hielo la que siembra rosas.
¿Qué paso extremo cambiará las cosas
y las pondrá más claras bajo el cielo?

Si el corazón comete mil errores
hay que evitar el yerro Mil y Uno,
y procurar con retardo ninguno
que la razón le gane al Mal de Amores.

Los celos nunca implicarán Fortuna.
Quererte así me parte en mil pedazos,
y aunque me encanta enfermar en tus brazos,
voy a esmerarme en encontrar vacuna…

Y cuando vuelvas a esta pobre mina,
que es tu destino, tu solaz, tu gloria,
y la que MÁS TE AMÓ en toda la historia,
vas a encontrar (con suerte...) ¡sólo espinas!

¡ NO CUALQUIERA !

¨Detrás de uno de los miles de disfraces,
estaba el amor de su vida.
Pero el suyo era un carnaval eterno
y las máscaras no caerían jamás.¨

Ernesto Parrilla

La vida es una fiesta de disfraces,
las máscaras son múltiples. Se cuentan
los pasos con intrépidos compases
y un cambio de matiz por cada vuelta.

Felices los que logren encontrarse
alguna vez detrás de tanta greña,
de frente con los ojos que les marquen
el mapa del tesoro a ciencia cierta.

Felices mis pupilas y mi sangre
corriendo sin las bridas por las venas,
al verte entre el gentío, al encontrarte,
en medio de la trama más compleja.

Amor, que mucho tiene de cobarde,
más tiene de radar con doble antena,
y anuncia hasta en el mínimo detalle
la entrada ¨de su Rey¨, cuando este llega.

Yo siento el privilegio inmensurable
de haber hallado paga a tanta espera,
no todos pueden ver entre sus pares
a quien han de querer, y ¡no cualquiera!

percibe tras la máscara al que sane
con solo una mirada, tanta pena.
Y poco importa ya que te agazapes
o agencies mis dolores con tu ausencia,

me basta con el gozo de adorarte,
me alcanza con saber que estás muy cerca.
La gracia que me diste te resarce,
los versos que te escribo me compensan;

y en este sentimiento comparable
al mar, que más se ensancha , más se aleja,
las ostras dan lecciones con su arte

ganando ante el embate de la arena,
mostrando lo que todo el mundo sabe:
que sin daño en su núcleo…
no habría perlas.

ME DECLARO INOCENTE

Por creer…- aún sin ver ni ser feliz-
Por mil y un (o mil y dos) esfuerzos vanos.
Por haber tocado el cielo con las manos.
Por violar/te contra toda directriz.

Por mentir sin que me crezca la nariz.
Por querer matar cien pájaros de un tiro.
Por andar parando el viento de un suspiro
(¡con lo caro que se paga ese desliz!)

Por vestirme -y desvestirme- de rapsoda.
Por borgear y quevedear (¡Ay…qué tupé!)
Por moverte medio metro con mi fe.
Por haberte conquistado (ésto es joda:)

Por taparte de poesía hasta la frente,
Ipso Facto:
ME DECLARO INOCENTE

POR DARTE TODO

Te abrí mis puertas, y por darte todo,
te di mis ojos de estrellas caídas
del cielo raso. Sin que me lo pidas:
te di una mano, y el brazo, y el codo...

Te di mis sueños sin pulir. Mis besos
(ésos que antes ¡nunca! había dado)
Te di a escondidas mi mejor pecado.
Te di manzanas, espigas, excesos.

En fin, te di, contando a grosso modo,
mi capital más caro y sin las bridas
también dejé mis letras malheridas
sobre tu cama.
Che… por darte todo,

estoy notablemente más liviana…
Ya me crecieron dos alas preciosas,
no me amedrentan cumbres borrascosas
y tengo un brío que no se amilana.

En fin, sin lastre, sin vos, sin la espada
de tu recuerdo, soy un clon de Pucca
o Superman con lentes y peluca,
llena de fuerza y miedo a… casi nada.

Le saco un metro a aviones y a querubes,
la voz del viento ¡a volar! me exhorta,
y -como sé que total no te importa-,
tengo planeado conquistar las nubes.

Perdonarás- espero- mi osadía
por despegar sin queja ni lamento,
y por contarte que no me arrepiento
de haberte dado tanto, vida mía…

ROMANCE PARA LOS HIJOS



(para mi ahijadito, Pedro:)


I
Te escribo para decirte
que yo te ofrezco mis brazos
con la misma sencillez
que al nido se ofrece el árbol.

Y que debieras saber
que no siempre serán mansos
los vientos en el invierno
y los soles del verano.

Pero que a pura porfía
mis ramas serán amparo
por si quisieras usarlas
para refugio y descanso.

II
Te digo como una madre,
que aunque feliz, he aceptado
el laurel de acompañarte,
me queda muy grande el sayo.

Que no tengo firme el pulso,
que a veces le pifio al paso,
y que al mar de mis cuarenta
se lo ve siempre agitado.

Que supe hace poco y tarde
que el corazón duele tanto...
cuando la mente lo embrida,
y se disputan el mando.

Que no hay edad para amar
sin precaución ni reparos,
aunque que te puede costar
mucho más de lo pensado.

Pero con grietas y todo,
la roca sostiene al lago,
para que el lago no rompa
sus cristales cerro abajo.

III
Y en fin, me resta decirte,
que de todo lo nombrado,
lo que más tengo es amor,
del que nunca vence el plazo,

del que desborda sin límites,
del que no toma descanso,
y multiplica sus fuerzas
aunque el camino sea largo.

Y que algún día, sin duda,
voy a soltarte la mano
marcándote bien de cerca,
(por las dudas, por si acaso…)

necesitaras de mí,
para encontrar un atajo,
por si el lucero se esconde
y te hace muy duro el tranco.

IV
Y como quién ve en el cielo
el vuelo libre de un pájaro,
pienso sentarme en el suelo,
y así, quedarme mirando...

hasta que puedan mis ojos
distinguirte en el ocaso.
Hasta que el sol me permita
con su luz, seguirte el rastro.

Y entonces, con la certeza
de aquél que todo lo ha dado,
en el arco de tus alas
tendré mi premio más alto.

RETIRO CERVANTINO

I
Por un error de estrategia,
te fui chocando, Molino,
desoyendo a todo Sancho
que advirtiera este delirio.

Sin embargo -tarde- supe
entender que no hay peligro
más grave que aquél que habita
en el fondo de uno mismo.

II
Y ya rompí tantas lanzas
que ante tu estampa, me hinco,
y con el yelmo en la mano
te declaro que me rindo.

Hasta el jamelgo mostró,
que yo, mayor raciocinio,
mejor prestancia al andar
y más freno en el relincho.

III
Pero al precio por mi errata
lo considero excesivo;
me fue facturado en lágrimas,
cobrado en sangre y en bríos,

y lo pagué dócilmente
como saldando un delito,
como aceptando una culpa,
como cumpliendo un designio.

IV
Ninguna hazaña adolece
de un último gesto digno,
y éste sería el blasón
a tanto poema escrito.

Si algo no tiene final
tampoco tiene sentido,
y esta historia bien merece
un colofón cervantino.

V
El desenlace le otorga
(vas a ver…) un sello nítido
de majestad, de grandeza,
de distinción y de brillo,

que no obtendría jamás
si en este yerro yo insisto,
con el tesón de una mula
y la incoherencia de un chico.

VI
Mis letras no alcanzarán
la eternidad de los siglos,
ni habitarán en los huecos
de anaqueles ilustrísimos.

Pero estos versos se quedan
para siempre dentro mío,
con la excelencia de un clásico
y la pasión de un latido.



- Te hubiera costado poco
mover las aspas un mínimo...
pero en fin, ya no lloremos
porque la leche fue al piso.
Terminemos el Romance
con el tono del principio,
(y porque no queda otra...)
dándole un touch de altrüismo. *


VII
Y hoy… (suspiros)

Y hoy... que me vuelvo a mi casa
a intentar otros destinos
(que no sean conquistarte
sin chance alguna), TE digo,

con el rocín estropeado,
el escudo retorcido,
la armadura hecha pedazos
y el dolor de haber perdido,

que a pesar de mis pesares
y de tantos desatinos
¡qué inolvidable y sublime
que fue chocarte, Molino… !

COPLAS DE LA VIRGEN DEL BUEN VIAJE


Vengo a pedirte indulgencia
por disturbar tu bonanza
con inquietudes tan necias
y a fe…¡tan desatinadas!

Pero esta casta de dedos
(en general) ley no acata,
y cuando un mal los aflige,
si no se expresan, se infartan.

Resulta que (ya sabés…)
te guardo devoción ¡tanta!
que me entró un recelo impropio
de alojarse en una dama.

Y en las horas de la víspera
de tu partida, me alarman
sin piedad ni fundamento,
aquestas preguntas vanas:
¿Y si tu barco se hundiera?
¿Y si la mar te tragara?
(No te olvides del Titanic…)
¡Nada es seguro en el agua!

¿O alguna mujer caníbal,
hambrienta y desubicada,
te escondiera´entro´e su choza,
y te comiera con papas? :/

¿O un meteorito gigante
su trayecto desviara,
y te dejara hecho un cráter
en medio de la montaña?

¿O si una banda mafiosa
por error, te secuestrara,
o Al-Qaeda o Al-gún otro,
por confusión, te atacaran?

Si una de tantas tragedias
terribles se articulara,
dejarías esta vida
sin desnudarte ( de alma ;)

sin confesarme tu amor,
sin pronunciar Dos Palabras
que (no sé...quizás... ) tenés
con siete llaves guardadas.

¿Y yo? Tendría la duda
perpetua (de ésas que clavan
más que el metal impiadoso
con el que hiere una espada)

Y en fin, si algo te ocurriera,
nunca sabría esta santa…
si alguna vez la quisiste
¡o no la quisiste nada!

(No es bueno insertar consejos
en poemas de esta laya)
pero lectores, ¡los insto!
a buscar a quiénes aman,

a mirarlos a los ojos
y a decirles en voz alta
lo que sienten -por las dudas…
que no pudieran mañana-

Y volviendo a vos, te dejo
ya tranquilo, por que vayas
preparando las valijas
y cerrando las ventanas.

Yo me quedo acá esperando
volver a verte , que traigas
el sol marcado en la piel
y estrellas en la mirada.

Que la Virgen del Buen Viaje
¡proteja siempre tu marcha!
y vigile que regreses
sanito, salvo y sin mácula.


Y que al final del camino
que el GPS te marca,
no encuentres mejor destino
que el buen puerto de mi cama...






Resulta… que…
(ya sabés)
te guardo devoción ¡tanta!
que me entró un recelo impropio
de alojarse en una dama…

CANCIÓN QUE HA PERDIDO EL RUMBO (POÉTICO)


Si una pluma tiene sed,
se moja en todos los ríos.
¿De qué tinta estará hecho
el que marque su destino?

¿La del Maestro…? no cabe
decir su nombre, me falta
coraje, y muy fácil salta
mi admiración. Ya se sabe
que no he encontrado la llave
del laberinto. Que es viejo
mi culto por el espejo…
Que he cometido el desliz
de no haber sido feliz,
y cada vez más me alejo…

Si una pluma tiene sed,
se moja en todos los ríos.
¿De qué tinta estará hecho
el que marque su destino?

Ni el exceso gongorino,
ni la gracia quevediana,
ni una pelusa rayana
con el temple cervantino.
Ni de Lope el don divino,
ni el genio de Calderón,
ni la ardiente devoción
de Lorca y su fuego interno,
ni el dantesco goce eterno
de una ¨infernal¨ salvación.

Si una pluma tiene sed,
se moja en todos los ríos.
¿De qué tinta estará hecho
el que marque su destino?

Ni la extrema calentura
de Gustavo, ni el deleite
por derretir en aceite
toda la piel. Ni la pura
voluntad que se hace oscura
si se vuelve golondrina,
ni la virtud cantarina
de su letra deliciosa,
ni su metáfora hermosa,
ni su prestancia divina.

Si una pluma tiene sed,
se moja en todos los ríos.
¿De qué tinta estará hecho
el que marque su destino?

Ni el empeño de Alfonsina
por poetizar el despecho
(llevando del dicho al hecho
su militancia marina…)
Ni la costumbre argentina
que supo encumbrar Carriego.
Ni una encrespada en el ego
por imitar a Palacios;
ni hambre de gloria o de espacios,
ni vendaval, ni sosiego.

Si una pluma tiene sed,
se moja en todos los ríos.
¿De qué tinta estará hecho
el que marque su destino?

La cuestión es que hasta hoy
-gravite en alguien o no-
esta pluma se encargó
de revelarme que soy

un ajado pichoncito
de Benedetti con taco,
de lomo cansado y flaco,
con plumaje rubiecito.

Una agrietada Penélope
más fiel que un perro. Una Eva
que no ha pasado la prueba,
(che…¡no hay rima con Penélope! )

que de su verso hizo un rito
bajo el lema de adorarte,
y no hace más que rogarte
que la quieras un poquito…


y no hace más que rogarte
que la quieras un poquito…

y no hace más que rogarte
que la quieras un poquito…

PROYECTOS PARA UN NUEVO AÑO

Nada raro bajo el cielo de mañana...
Caminar hasta encontrar por fin la paz.
Un antiguo desafío y varios más
(como todos)- no avanzar es cosa insana-

Cierto plan para saber mejor quién soy.
Y el empeño de sembrar -como hasta hoy-
toneladas infinitas de ternura
(si me sigue respondiendo la cintura…;)
-
siempre en tierras de tu estricta propiedad,
salvo orden que en contrario impartas vos
o decreto que ¨de oficio¨ firme Dios,

y atendiendo a ese nivel de prioridad.

ACASO LA VIDA

Acaso la vida
nos repare el daño,
y en alguna esquina
nos cure el espanto,
nos preste una rampa,
nos quite los clavos,
nos pague en sonrisas
lo invertido en llanto.

Acaso la vida
me empuje a tus brazos
con un gesto breve,
como un sueño mágico,
como un desafío,
un flash, un relámpago,
(lo sublime suele
limitar su espacio)

Acaso la vida,
me guarde un regalo,
franco y silencioso,
eterno y cifrado.
Un papel sin mancha,
escrito y firmado
por tu puño y letra,
valioso y preclaro.

Acaso la vida…
que niega el atajo,
que es especialista
en dar golpes bajos,
todavía pueda
obrar un milagro.
¡Bien vale la pena!
caminar descalzos,

rompernos los pies,
herirnos las manos,
desafiar la cuesta
y llegar más alto,

porque el cielo tiene
la altura y el ancho
que nuestro coraje
le haya designado.

Y después de todo…
no existe un quebranto
que viva y perviva,
sin ser compensado.

Sólo en tus orillas
me fue revelado
que ningún camino
se recorre en vano.

SONETO DE ARENA

¨Nadie pierde (repites vanamente)
Lo que no tiene o no ha tenido
Nunca, pero no basta ser valiente
Para aprender el arte del olvido¨
(Jorge Luis Borges)


A la arena inconstante nadie intente
prolongar su caricia aunque lo quiera,
o tratar de frenarla en su carrera
progresiva, indómita y silente.

Si una palma cismática es el puente
para hacer que se escurra tan ligera,
nadie apueste a la errática quimera
de cambiar su atributo de insurgente.

¿Ensayaste –romántico- la escena
de parar con tus ínfulas el viento?
Es tan necio como empuñar la arena,

y pensar que ese mágico momento
va a extenderse, borrando tu condena,
como un premio por tan gallardo intento.

A veces siento…
(que sin derecho confesar mi pena)
y aunque dejé hasta el alma en esta causa,
te estoy perdiendo,
sin prisa,
sin pausa,
(como a la arena…)

ADVERBIOS ARRIESGADITOS

¿Con qué atrevimiento humano
se articula un ¨Para Siempre¨?
¿Quién garantiza que un ¨Nunca¨
no se esfume lentamente?

¿Qué juramento firmado
sobrevive sin perderse
a los embates del tiempo
que a su virtud acometen?

¿Cómo se grita un ¨Jamás¨
sin arriesgar que la suerte
corra un peligro real
de quebrar su propio eje?

¿Cuál es la excusa que ampara
al adverbio ¨Eternamente¨
pronunciado por los labios
de alguien que nace y que muere?

¿Con qué soberbia de Dios
un alma escribe mil veces
que a cierto amor… el Olvido
no lo hundirá entre sus sierpes?

¿Quién garantiza que tanta
frase ampulosa no miente?
(no porque quiera mentir)
sino por humana y débil.

¿Qué puñalada certera
necesitamos nos llegue
para evaluar que es riesgoso
decir ¨Infinitamente¨?

¿Bajo el filo de qué piedra,
como Caínes y Abeles,
debemos sangrar sin pausa
para sabernos endebles?

¿Qué pasión ultra-terrena,
qué fuego en la piel se atreve
a decretar que hay caricias
que burlarán a la Muerte?

¿Qué cariño inmensurable,
qué amor especial nos puede
empujar hacia el ensueño
de creer eterno lo breve?

¿Acaso el filial? La sangre
dar lección divina suele.
¿O quizás el que en la Vida
tan sólo una vez se siente?

¿Qué habilita a los mortales
a usar palabras tan fuertes,
tan ambiciosas, tan altas,
como Jamás, Nunca, Siempre…?



¿qué pasión ultra-terrena?
¿qué fuego en la piel se atreve?

¿con qué talante de Dios?
¿qué amor especial nos puede
empujar hacia el ensueño
de creer eterno lo breve?
¿qué habilita a los mortales
a usar palabras tan fuertes...?
¿qué cariño inmensurable
articula un ¨Para Siempre¨?


¿Acaso aquél que en la vida
tan sólo una vez se siente...?

ANALOGÍAS

I
Hay amores con ¨ramas¨ que se elevan
dibujando caminos en el aire,
con el fatuo laurel de los que llevan
esa franca actitud, ese donaire,

que declara a voz viva que su cota
no consiente el perfil de una derrota.

II
Hay amores con ¨troncos¨ que sostienen
la blandura del nido, la incerteza
del primer plan de vuelo y que mantienen
con la luz de su fe y de su nobleza

los retoños, burlando al desaliento,
como casas seguras en el viento.

III
Hay amores con ¨rosas¨ que se ufanan,
que superan la cruz de sus espinas,
que a pesar de las rejas no amilanan
ni se dejan domar por las inquinas,

con el garbo especial de un querubín
que aletea en su espléndido jardín.

IV
Pero creo, de todos los amores
que he nombrado tratando de abarcar:
ramas altas, robustos troncos, flores…
sé de uno imposible de igualar,

que se gesta invencible en sus matrices,
* y es aquél que trasunta a las raíces.

V
* Los amores ¨raíz¨ no pueden verse…
son la fuente primera, el alimento,
el motor que no debe conocerse,
la energía esencial y el fundamento.

El origen del resto que se aviene
y el cimiento vital que lo sostiene.

VI
Las raíces detentan la ventaja
de existir sin los riesgos exteriores,
y guardarse del sol que resquebraja
a otras layas (disímiles) de amores

(que se mueren por fríos excesivos
o a merced de calores destructivos)

VII
* Los amores ¨raíz¨ todo lo abarcan,
compensando su albur de oscuridad,
y los ojos humanos no demarcan
su incontable virtud de inmensidad.

Son de pocos, un raro sortilegio,
una clara excepción y un privilegio.

VIII
Plantan armas a toda contingencia
a pesar de vivir siempre en la sombra,
son aquellos que ocultan su existencia,
son aquellos que nunca nadie nombra.

Y aún sin troncos ni ramas floreciendo,
* los amores ¨raíz¨ siguen viviendo.

¡Sabe Dios! por testigo y hacedor,
que no hay nada tenaz como ese amor…

ROMANCERO ROMÁNTICO Y REPROCHADOR

Hoy quise ordenar las cosas
de nuestro amor, ¨el que ordena,
(decía siempre mi viejo)
mucho más rápido encuentra.¨

Pero adentro de la caja
sólo estaban mis poemas,
bien ubicados por página
y separados por tema.

No encontré de vos ¡creéme!
mi amor... una sola huella,
pero sí un vacío inmenso
que desbordaba en la mesa.

Ni un ¨te quiero¨ en un papel. ;)
Ni el recuerdo de una fecha.
Ni grabada mi inicial
en una medalla hueca.

Ni un osito de peluche. ;)
Ni un angelito de tela.
Ni un trébol de cuatro hojas
por si la suerte se emperra.

Ni el pétalo de una rosa
con su antigua primavera.
Ni una carta con tu firma
escrita de puño y letra. ;)

Ni el papel de un chocolate
con una frase traviesa.
Ni el envoltorio plateado
de un caramelo de menta.

Ni el símbolo de un anillo.
Ni el eco de una promesa.
Ni un juramento cifrado
sobre el perfil de una piedra.

Ni el nombre de una canción
que nos gustara...qué pena...
(Qué divino hubiera sido
tener una ¨canción nuestra...¨)

Ni dos entradas al cine.
Ni el brillo de una tarjeta. ;)
Ni un corazón dibujado
arriba una servilleta.

Como si el mismo Destino
se empeñara con firmeza
en no guardar un vestigio
de esta extraña historia nuestra…

Como si fuéramos nada,
como si el Cielo quisiera
borrar con ensañamiento
tu nombre de mi cabeza.

(Por suerte) para evitarlo,
siempre estarán mis poemas,
luchando a verso y espada
para ganar la contienda.


Hoy quise ordenar la caja
de nuestro amor, ¡qué tristeza!
sentí al no encontrar de vos
ni la más mínima huella.

Gracias a Dios y la Virgen,
me topé con mis poemas,
bien ubicados por página
y separados por tema.

Llovía, y quise ordenar…
como te dije, ¨el que ordena,
(siempre decía mi viejo)
mucho más rápido encuentra…¨

RIESGOS COLATERALES

I
Que el transcurrir impiadoso
del tiempo jamás conceda:
que todo lo que fue Amor
en desamor se convierta,

que la risa mute en llanto,
que la dicha torne en pena
o en infértil descampado
lo que nació buena tierra.

II
Que no se vuelvan diamantes
los corazones que esperan.
Que no se cubra de acero
la piel que hoy está sedienta.

Que no prescindan de besos
las bocas que están hambrientas
de la miel que reincidente,
mil y un veces se les niega.

III
Que la Moira sea clemente
y no transmute en arena,
la sal que brota y se funde
en el mar de entrambas piernas.

Que ¡nunca! nazca un puñal
de una caricia. Que tengan
piedad las palmas que buscan
una mano y no la encuentran.

IV
Que el profano devenir
del tiempo ¡jamás conceda!
que un vuelo celeste y franco
termine en fugaz estrella,

que un pájaro que fue herido
su alma de nubes resienta,
regenerando en serpientes
mal nacidas y rastreras.

V
Que este raudal de ¨te quieros¨
no se transforme sin vuelta
en el eco desolado
que sucede a las tormentas.

Que esta voz que cuenta sílabas
no codifique sus letras.
Que el silencio no le gane
a los versos la contienda.
VI
Que antes del pérfido Encono,
me dobleguen y posean
los fantasmas del Olvido
con sus alas polvorientas,

con su risa desdentada,
con su guitarra sin cuerdas,
con sus sábanas glaciales
y su olor a flores muertas.

VII
Que nunca te odie… mi amor,
por más que el destino quiera,
y a pesar de los pesares
que de recelos me llenan.

Por más que el viento se esfuerce
en golpear sobre las piedras
la esperanza que mantiene
con latido esta quimera,

¡que jamás mi corazón!
rinda al rencor sus banderas,
que nunca el Odio me clave
(Cupido Inverso) sus flechas.

VIDA DE UNA MARIPOSA

Los hombres que me ven pasar, debieran
saber que el tiempo es corto, que se va,
que más de lo que pide, es lo que da,
y de él, tomar el brillo que pudieran.

Al ver las sombras últimas que abrazan,
no existe alivio igual que los destellos
guardados bien adentro (todos ellos)
le ganan a los miedos que amenazan.

Te miento si te digo que no pesa
la espalda con el arco algo vencido,
que fue fácil el vuelo, que he podido
surcar todos los cielos sin tristeza;

pero a decir verdad, tengo entereza
en esta noche azul, porque he sabido
libar de cada instante que he vivido
la miel, con cierto margen de grandeza.

No hay una sola queja en mi equipaje,
he visto amanecer, su luz fue guía
y pródiga caricia. La alegría
de un tibio atardecer selló mi viaje.

Me llevo bien grabado en la memoria
el beso de tu Amor, que fue un momento
valuado en cien mil vidas y que siento
no va a morir conmigo. Pena y gloria,

me asisten al final de esta jornada.
La Pena, que escondida y tan silente,
me otorga una medalla de valiente;
y en un rincón del alma, bien airada,

(buscando que ¡hasta Dios! mire y se asombre…)
la Gloria, bajo el signo de tu nombre.

PLACERES INTANGIBLES

¿Qué maldición separa a los amantes
que no se han olvidado?
Joaquín Sabina


I
Hay ausencias que guardan el prodigio
de llenar los espacios más inmensos,
sospechando que no tendrán litigio,
al meterse en los huecos indefensos,
imitando el gracejo singular
de la luz en el cielo al aclarar.

II
Y allá van… por el cuerpo y por el alma
desplazándose a antojo y suavemente,
con descaro total y con la calma
del que sabe que entra impunemente
porque siempre será tan bienvenido,
que jamás hallará un lugar prohibido.

III
Hay ausencias que no tienen vergüenza,
ni pudor, ni temor al desacato.
Que se instalan donde uno menos piensa
sin mediar el más mínimo recato,
ocupando la cama sin aviso
y olvidando pedirnos un permiso.

IV
Hay ausencias con forma de recuerdos,
y las otras, que son evocaciones
de un mañana sin firma y sin acuerdos,
bien provisto de un fajo de ilusiones
dibujadas (no siempre) en un papel
y enlazadas con un pobre cordel.

V
Hay ausencias que juegan a ser gotas
de rocío, de lluvia, de cristal,
y de pronto… se salen de sus cotas,
y se visten con traje de puñal,
y se clavan con fuerza de acicate,
esperando que un beso las rescate.

VI
Hay ausencias que son como el oxígeno
cuando el aire que falta nos desgrana.
O el remedio acertado, o el antígeno,
si un dolor ensañado nos aplana;
y nos dan esa cuota de alegría
necesaria para enfrentar el día.

VII
Hay ausencias con nombre y apellido
y con firma de autor impuesta al pie
en las hojas de un libro decidido
a espolear (para siempre) nuestra fe,
a brindar ese fuego que esperamos
y a dictarnos ¨el verso¨ que buscamos.


VIII
Hay ausencias que aún sin ser materia
nos agitan el pecho y nos abrasan
de la línea de la piel hasta la arteria,
y con brazos invisibles nos abrazan,
empujándonos en un perfecto vuelo
a tocar la misma lámina del cielo.

IX
Pongo a Dios, si existiera… por testigo,
de que es ¡pura verdad! lo que te digo.

MUERTES VIRTUALES

I
El mundo cambia- ya lo dijo Jobs…-
y en él, nosotros, sus frágiles actores,
sobre un teatro vestido de colores,
con sus libretos versátiles y esnobs.

Cambian los modos de hacer literatura,
de conocernos y de comunicarnos,
de complacernos y de necesitarnos,
y hasta de vernos, rayando la locura.

Un monitor se vuelve un paraíso
cuando la suerte se echó de nuestro lado,
pero si el nombre dilecto está apagado,
es un infierno lo que era un paraíso…

Y es que en el mundo virtual, ¿valdrá decir?
desconectarse equivale a morir.

II
Me excusarán por el brote de tristeza,
es una efímera lluvia de verano
y una alegórica forma del pisciano
para admitir que no es tanta su entereza.

Algunas veces me asalta la premura,
y pienso al fin eyectarme de esta nave
de cuadratura glacial…, pero ella sabe
cuánta merced me prodiga su chatura.

Porque si accedo a ese afán por desertar,
no habrá mañana algún verso que te evoque,
ni una caricia insurrecta que te toque,
cruzando el puente ¨imposible¨ de cruzar;

y no habrá un bronce en memoria de este amor,
y no habrá un nombre sobre un mármol,
ni una flor…

SONETOS LUNÁTICOS

¨Pitágoras con sangre (narra una
tradición) escribía en un espejo
y los hombres leían el reflejo
en aquel otro espejo, que es la luna.¨
J.L.Borges


I
Por si el mundo ignorara la fortuna
que he tenido al quererte, hoy planeo
escribir lo que siento y lo que creo
en el blanco perfecto de la luna.

La idea es que no quede duda alguna.
¡Tan inmenso es mi amor! que su planteo
sobre un pobre papel es devaneo,
o una débil pancarta inoportuna.

Si los griegos usaban los espejos
para dar un mensaje cristalino,
y leer en la luna sus reflejos,

¿por qué yo no podría al ambarino
dios de arena marcarle desde lejos,
el amor que ha signado mi destino?

Vaticino
que algún día... (el lector no se asombre)
voy a osar escribir también tu nombre.

II
Tiene doble intención esta locura:
que los ojos de todos vean bien
cuánto y cómo te adoro y que le den
el blasón merecido a esta aventura;

y que sin telescopio ni mesura,
cada noche lo leas vos también,
todo el tiempo, setenta veces cien...
hasta hacer que declines tu armadura.

Y una vez que desnudo hayas quedado
bajo el cielo, sin armazón ni veda,
te dé mi corazón desamparado

para que vos lo envuelvas con tu seda,
y lograr, al saberte desarmado,
que me pagues con la misma moneda.

Dios conceda...
que algún día (el lector no se asombre)
yo me atreva a escribir también tu nombre.

EL ¨YO¨ ESCONDIDO

I
Nuestro interior es el más cruel espejo.
Es quién devuelve lo que más tememos.
Es el que sabe todo lo que hacemos
y el que no guarda / un solo reflejo,
aunque intentemos dorar el pellejo
para no ver la sombra que amenaza,
y no quedar desnudos de coraza
toda ocasión que frente a sus cristales
nos echa encima un millón de puñales
con ese afán que embate y despedaza.

II
Nuestro interior es el más frío juez;
el que nos dicta sentencia sin juicio,
el que denuncia con cero prejuicio
nuestro terror de derecho y revés;
y el que nos hunde en el barro después
de habernos dicho lo que no queremos
oír jamás, y lo que no podemos
tapar con risas o con maquillaje,
disimular coloreando el paisaje
o disfrazar aunque nos esforcemos.

III
Él es quien ruge el amor verdadero,
el odio interno, la mierda escondida,
la frustración, la esperanza perdida;
y el nombre claro, preciado y certero
de quien nos quita el sueño y el sentido,
y que un maldito azar nos ha prohibido
gritar sin trámite a los cuatro vientos,
pintar con letras grandes y sin cuentos
sobre el azul del cielo amanecido.

IV
Nuestro interior también es el hermano
que va a salvarnos del abismo inmenso,
y va a guiarnos por el bosque denso
hacia el camino más cierto y más sano.
Es el que seca nuestro llanto en vano,
y el que nos tiende la mano si ve
que hemos perdido el ímpetu y la fe,
a fuer de tanto andar contra corriente,
y por remar subiendo en la pendiente
tras perseguir quimeras.- Sólo sé

V
que frente a él no sirven las historias,
la utilería, las bombas de humo,
ni mi antifaz; y en este verso asumo:
que no le puedo hacer pasar por glorias,
ni por un haz de estúpidas euforias,
todas las penas que voy acopiando,
y el fuego interno que me está quemando
en un infierno sublime de amor,
que no imagino más abrasador
ni con el Diablo la hoguera avivando...

VI
Nuestro interior, en fin, es La Mitad
en quien tendremos que ensamblar (con suerte)
antes de dar -del brazo de la Muerte-
el paso último hacia la Verdad.

Y a quién pedirle que a su voluntad,
nos haga ser más sabios, nos alerte
ante cualquier abismo, y nos liberte
de la anteojera de la vanidad.

No hay reto igual que enfrentarnos a él,
ser dos amigos en buenas y malas
e ir avanzando de menos a más;

unidos siempre de un fino cordel,
como si fuéramos hijos de Palas
buscando juntos un poco de paz.

UNA DUDA CRUEL ME AQUEJA

I
¿Cómo ser un oasis para vos?
¿Quién me da garantía de tu sed?
¿Qué concierto debiera obrar con Dios
para hacer que no escapes de mi red?
¿A qué precio podré vender mi alma
* con el fin de ser dueña de tu espalda?

II
¿Cómo hacer que tu cama sea un desierto,
y el amor de las otras, inclemente ?
¿Con qué fuerza te empujo hasta el abierto
manantial de mi piel incontinente?
¿Qué contrato suscribo con el Diablo?
¿Con qué ángel de negras alas, hablo…?

III
¿Cómo siembro con sal toda tu arena?
¿Cuáles coimas las nubes tomarán
de mis manos dictando cuarentena
en tus campos sin lluvias y sin pan?
¿Cómo hacerte avanzar hasta mi abismo
siendo apenas un pálido espejismo?

IV
¿Cómo vuelvo el rocío en dura roca
y el arroyo en un pozo de basura,
con la mala intención de que mi boca
sea tu única fuente de frescura?
¿Dónde encuentro a Moisés con el bastón
que deshizo el poder del Faraón?

V
¿Cómo seco las aguas de tus lagos
obligándote a ir por mis afluentes?
¿Cómo infecto las napas de tus pagos?
¿Cómo arruino el dulzor de tus vertientes?
¿Con qué ardid enveneno tus cisternas
para verte abrevar entre mis piernas?

VI
¿Cómo ser un oasis para vos?
¿Cón qué ángel de negras alas, hablo?

¿Qué contrato suscribo con el Diablo?
¿Qué concierto debiera obrar con Dios?

No concibo el extremo inalcanzable
que detenga a un amor inmensurable.

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